La Comunitat Valenciana se prepara para afrontar uno de los episodios de calor nocturno más intensos de este inicio de verano. Las previsiones meteorológicas indican que las temperaturas mínimas permanecerán excepcionalmente elevadas durante los próximos días, especialmente en el litoral mediterráneo, donde la influencia del mar impedirá que los termómetros desciendan durante la madrugada.
La situación será especialmente acusada en la provincia de Alicante, aunque también afectará a numerosos municipios de las provincias de Valencia y Castellón.
Alicante lidera los registros más elevados durante la noche
La provincia de Alicante será una de las zonas más afectadas por el calor nocturno en toda España.
Las previsiones apuntan a mínimas que podrían situarse entre los 25 y los 27 grados en áreas costeras y urbanas, especialmente en Alicante capital, Benidorm y otros municipios del litoral.
De hecho, durante las últimas madrugadas ya se han registrado temperaturas cercanas a los 27 grados en algunos puntos de la costa alicantina, consolidando episodios de auténticas noches tórridas.
Valencia también sufrirá noches muy cálidas
La provincia de Valencia tampoco escapará a los efectos de la ola de calor.
Aunque los registros serán algo menos extremos que en Alicante, las mínimas se mantendrán de forma generalizada entre los 22 y los 25 grados en buena parte del litoral y del área metropolitana de Valencia.
La combinación de humedad elevada y temperaturas persistentes incrementará la sensación de bochorno durante gran parte de la noche.
Castellón registrará noches tropicales generalizadas
En Castellón, el calor nocturno también será protagonista durante los próximos días.
Las temperaturas mínimas oscilarán entre los 21 y los 24 grados en muchas localidades costeras y prelitorales, con valores que podrían acercarse puntualmente a los 25 grados en algunos puntos del litoral.
La proximidad del mar y la estabilidad atmosférica favorecerán que las noches tropicales se conviertan en la tónica dominante.
El mediterráneo actúa como un gran acumulador de calor
Uno de los factores que explican esta situación es la elevada temperatura que presenta actualmente el mar Mediterráneo.
El agua almacena gran cantidad de calor durante el día y lo libera lentamente durante la noche, impidiendo que las temperaturas desciendan con normalidad en las zonas costeras.
Este fenómeno se está viendo reforzado por la persistencia de masas de aire cálido procedentes del norte de África y por la ausencia de vientos capaces de renovar el aire durante la madrugada.
Aumenta el riesgo por estrés térmico y falta de descanso
Los especialistas recuerdan que el calor nocturno es uno de los elementos que más influyen en los efectos de una ola de calor sobre la salud.
La imposibilidad de que el organismo se recupere adecuadamente durante la noche puede provocar fatiga acumulada, alteraciones del sueño y un mayor riesgo para personas mayores, niños pequeños y pacientes con enfermedades crónicas.
Ante esta situación, se recomienda mantener una correcta hidratación, evitar esfuerzos físicos durante las horas centrales del día y procurar mantener frescas las viviendas durante la noche.










