Diario de un autónomo en crisis por el COVID-19: Peluqueria canina y venta de comida animal

Jennifer y Fran son un matrimonio joven,a mbos autónomos y con una tienda denominada «Pelusos» en la Calle José María de Haro,33 de Valencia. Ambos son autónomos y están muy preocupados por la extrema gravedad de la situación de su negocio.

Jennifer es una prestigiosa peluquera canina con premios nacionales e internacionales

Jennifer tiene varios premios a nivel nacional e internacional, nominada a peluquera revelación en 2018 por Artero.

Inauguraron su primera peluqueria en junio en 2016 y la nueva en septiembre 2019 más de 150m2 dedicados al cuidado de nuestras mascotas. Especializados también en alimentación natural para mascotas. Repartimos en Valencia y cercanias, también a través de nuestra tienda Online a toda España www.comidabarfvalencia.com

La deseperación les llevó a colocar un cartel en la entrada de su tienda

Lo han retirado por respeto a los fallecidos, dicen «la desesperación es tal que te sientes impotente»

¿Qué hay de las ayudas?

«No nos conceden ayudas, nos obligan a cerrar la peluquería canina pero no nos conceden ayudas«. Resulta que en la clasificación de actividades económicas las peluquerías caninas no tienen un epígrafe específico, por lo que están fuera de regulación.

«El problema es que nos han obligado a cerrar la parte de peluquería canina, y sobrevivimos con la venta de comida de animales«. Nuestra facturación se ha reducido cerca de un 60%, con lo que tampoco nos dan ayudas.

«Vivimos de la peluquería canina que es de lo que nos queda margen comercial, porque de la venta de comida el margen es ínfimo«. Ahora nos toca endeudarnos más si cabe para poder subsistir.

Nueva tienda desde hace 6 meses

Hace unos meses pasaron de una tienda muy pequeña a un bajo mayor, donde pudieron ofrecer más servicios a los animales. Jennifer se dedica a duchar a perros, cortales las uñas, y ha invertido en nuevos equipos, bañeras especiales,… y ahora no puede trabajar desde hace un mes.

Su marido lleva la parte de alimentación para mascotas, y algo de complementos, es la que aporta menos dinero al negocio, pero es la única que permanece abierta ahora. Ahora tenemos que pagar el alquiler del local y los impuestos de ambos.

«Nadie nos ayuda a subsistir. Si el Estado me prohibe ejercer mi actividad comercial, me tendrá que ayudar en algo«.

Además no hay un Cnae (registro de actividades económicas) propio de peluquerías caninas.

Al final la facturación ha caído un 60% pero nuestros ingresos han caído cerca de un 90%, y nadie hace nada por remediarlo.

Reconversión de la tienda

Jennifer en la parte de peluquería y lavado
Jennifer en la parte de peluquería y lavado

«Hemos pasado de 3 trabajadores a una sóla persona», añade Fran. Ahora con la parte de la peluquería cerrada, sólovendemos comida para animales y servimos a domicilio. Hemos ampliado el servicio a toda la Ciudad de Valencia y al área metropolitana.

Explican que han sacado el mostrador a la puerta y sólo dejan pasar a una persona a la tienda, le dan la comida del animal y se va. Pero no entienden por qué no pueden recoger perros, cambiarles correa y quedárselos para lavarlos. Tan sencillo como llamar al dueño cuando se acabe y que venga a recoger a su animal.

Advierte Jennifer que los perros también lo están pasando muy mal en esta crisis, porque necesitan quemar su energía y pide comprensión al Gobierno.