La Comunitat Valenciana da un nuevo paso en su estrategia de descarbonización con la implantación del Corredor Marítimo Verde entre el Puerto de Valencia y el Puerto de Palma
Durante la presentación del acuerdo, la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, destacó que este corredor “refuerza el liderazgo de la Comunitat Valenciana en transición energética y movilidad sostenible”.
Camarero subrayó que el proyecto “va mucho más allá de una conexión marítima”, al representar “una apuesta de futuro que une territorios, economías y una manera compartida de entender el progreso desde la sostenibilidad, la innovación y la responsabilidad”. En este sentido, resaltó la colaboración con las Illes Balears, “un territorio hermano con el que compartimos historia, cultura y una visión común del Mediterráneo”.
El Puerto de Valencia aporta alrededor del 2,5 % del PIB valenciano
La vicepresidenta recordó además el impacto estratégico del Puerto de Valencia, cuya actividad “genera decenas de miles de empleos directos e indirectos y aporta alrededor del 2,5 % del PIB de la Comunitat Valenciana”. Su liderazgo —señaló— se sustenta no solo en cifras, sino en su capacidad para evolucionar “hacia un modelo económico innovador, digitalizado y comprometido con la sostenibilidad”.
Camarero apuntó que los grandes puertos del mundo ya compiten también en reducción de emisiones y eficiencia logística, un contexto en el que el nuevo corredor cobra especial relevancia. La transición energética, afirmó, “solo será un éxito si se construye desde la colaboración público-privada”, articulando alianzas entre administraciones, autoridades portuarias y empresas para reforzar simultáneamente la competitividad y la sostenibilidad.

Baleària lidera una apuesta tecnológica basada en combustibles renovables
En esta línea, reconoció el papel de Baleària “como líder del transporte marítimo que apuesta por tecnologías limpias, eficiencia energética y movilidad responsable”, lo que convierte este corredor en “un proyecto tangible, creíble y replicable”.
El Corredor Marítimo Verde Valencia–Palma tiene como objetivo alcanzar las cero emisiones en el transporte de carga y pasajeros para 2030 mediante el uso de combustibles renovables —como el biometano, cuya producción genera sinergias directas con el sector ganadero al aprovechar los purines— y electricidad de origen renovable tanto en navegación como en las operaciones portuarias. La estrategia integra electrificación, energías limpias e innovación tecnológica para transformar una de las rutas marítimas más relevantes del Mediterráneo occidental.















