El conflicto entre Anapal y Loterías por las administraciones ha estallado tras la decisión de la agrupación de romper relaciones con la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado. La organización denuncia que el actual modelo económico está “desactualizado” y pone en riesgo la viabilidad del sector.
Desde la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Loterías advierten de que cerca de 11.000 establecimientos podrían verse afectados si no se revisan las condiciones actuales.
Anapal rompe con Loterías por el modelo económico
La organización considera que la negativa de Loterías a iniciar una revisión estructural del sistema supone un punto de inflexión.
Según su presidente, Borja Muñiz, el modelo lleva más de 20 años sin actualizarse y ya no responde a la realidad económica actual.
Miles de administraciones de Loterías en riesgo
Los datos del sector reflejan una situación preocupante.
Un 15 % de las administraciones se encuentra en riesgo directo de viabilidad, mientras que más del 50 % ha visto reducidos sus beneficios en el último año.
Además, cerca del 44 % del total ya se sitúa en niveles de alerta económica, con márgenes mínimos o estancamiento.
Caída de beneficios y rentabilidad en el sector
El análisis realizado por Anapal evidencia un deterioro progresivo de la rentabilidad.
Solo un pequeño porcentaje de administraciones mantiene un crecimiento sostenido, mientras que la mayoría se enfrenta a una caída de ingresos y a una mayor presión económica.
El sector está formado en gran parte por autónomos y pequeñas empresas, lo que aumenta su vulnerabilidad ante cambios en el mercado.
Un sistema clave para el Estado en peligro
La red de administraciones gestiona el 77 % de las ventas de Loterías, con más de 10.300 millones de euros anuales.
De esta cifra, más de 2.400 millones se destinan directamente al Estado, lo que convierte al sistema en una pieza clave para las cuentas públicas.
Desde Anapal advierten de que el deterioro del modelo no solo afecta al sector, sino también al sistema público de juego y a su capilaridad territorial, especialmente en zonas rurales.









