El Levante UD ha realizado este lunes su tradicional ofrenda floral a la Mare de Déu dels Desamparats en la Basílica de Valencia, en vísperas del inicio de la temporada de Liga. Al acto han asistido los primeros equipos masculino y femenino, junto a sus respectivos cuerpos técnicos, el personal del club y miembros de la directiva, con el presidente Pablo Sánchez al frente.
La ceremonia ha estado presidida por los capellanes del club, José Luis Sánchez y José Gerónimo Tébar. Durante el acto, se han leído preces y los capitanes de ambos equipos han depositado un centro de flores a los pies de la patrona de los valencianos.
En su intervención, el presidente ha dirigido unas palabras a la Virgen, a quien ha pedido “luz, fuerza y protección” para afrontar una temporada que, ha reconocido, “no será fácil”. Ha solicitado salud para los jugadores, acierto para los técnicos, serenidad en la toma de decisiones y pasión para toda la familia granota.

“Nuestro escudo representa más que un equipo: es la historia de un barrio, de una ciudad, de generaciones que han luchado con dignidad»
“Nuestro escudo representa más que un equipo: es la historia de un barrio, de una ciudad, de generaciones que han luchado con dignidad”, ha afirmado, y ha expresado el deseo de que el club siga siendo “un ejemplo de esfuerzo, respeto y trabajo bien hecho”.
Por su parte, el capellán José Luis Sánchez ha rogado a la Mare de Déu su ayuda para mantener al equipo en la élite “no solo por nosotros, sino por el bien que podemos hacer a tantas personas”, y ha pedido energía para ser referentes positivos para niños y jóvenes. Además, ha destacado la labor de la Fundación Levante UD, que trabaja por la inclusión de personas con capacidades diferentes a través del deporte.
Con esta ofrenda, el club granota reafirma su vínculo con las tradiciones valencianas y se encomienda a la patrona para afrontar un curso deportivo que estará marcado por el regreso de sus principales equipos a la máxima categoría.









