El Grupo USA Handbol Mislata consiguió un valioso punto en su visita a la complicada pista del Adesal Córdoba tras empatar a 27 en un encuentro muy igualado que pudo ganar y también perder en los últimos instantes. El choque, correspondiente a la jornada 10 del campeonato y aplazado en su día, mostró la mejor versión del equipo valenciano, que volvió a ofrecer una imagen sólida en defensa y eficaz en ataque. Con este resultado, el conjunto suma un punto que le permite salir de los puestos de descenso y mirar la clasificación con más optimismo.
Dominio visitante en la primera mitad
El Mislata salió desde el inicio muy concentrado, consciente de la necesidad de sumar ante un rival de la zona alta. Su planteamiento defensivo impidió que el Adesal se sintiera cómodo y, al mismo tiempo, el ataque visitante se mostró certero, aprovechando bien las oportunidades generadas. La intensidad del bloque dirigido por su técnico descolocó por momentos al cuadro cordobés, que no encontró fluidez en su juego. Los aciertos ofensivos del Mislata le permitieron tomar hasta tres goles de ventaja mediado el primer tiempo, mostrando un juego maduro y sin errores no forzados. La primera parte concluyó con empate a 15 goles, pero las sensaciones eran claramente positivas para el conjunto valenciano.
Una segunda parte llena de alternativas
Tras el descanso, el Mislata se mantuvo su buen nivel y siguió encontrando el camino del gol. El acierto ofensivo complicó aún más las opciones de las andaluzas, que veían cómo su rival se escapaba nuevamente en el marcador. A falta de diez minutos para el final, el conjunto visitante llegó a tener una ventaja máxima de cinco tantos, fruto de un juego colectivo fluido y disciplinado. Sin embargo, el Adesal Córdoba demostró por qué es uno de los equipos más competitivos de la liga: empuje de calidad individual, intensidad defensiva y carácter para reducir la distancia y empatar el encuentro.
Final de infarto y reparto justo de puntos
El tramo final fue apasionante. El Adesal logró ponerse por delante por un gol a falta de medio minuto, pero un penalti transformado por el Mislata equilibró nuevamente el marcador (27-27). En los últimos segundos, las locales tuvieron opción de ganar el partido, aunque una excelente defensa del conjunto valenciano evitó el tanto de la victoria cordobesa. El pitido final selló el empate y dejó a los de Mislata con una sensación agridulce: pudo lograr más, pero también demostró que son capaces de competir de tú a tú con cualquier rival de la categoría.








