Brillante colofón de la temporada de ópera 2024 – 2025 en el Palau de Les Arts con la ópera con música de Donizetti, Roberto Devereux. Linda puesta en escena, ambientada en el siglo XIX, la centuria que le tocó vivir al compositor bergamasco. Un montaje arquitectónico con sabor clasicista. En el Acto III se aprovechó el espacio escénico, acotando su centro, para hacer descender un practicable, un pequeño escenario desmontable simulando un salón áulico. El iluminador holandés encendió la luz y marchóse en brazos de Morfeo.
Su creatividad, nula. En el Acto II podía haber jugado con focos de distintos colores, simbolizando el decurso dramático. Nada de eso: anodino, plano, romo. Los vestuarios, en el Acto I, confeccionados para dos gustos: las mujeres, bellos trajes decimonónicos. Los hombres, con americanas del siglo XX. El tenor que encarnó a Roberto Devereux portaba una gabardina al estilo de Humprey Bogart en la película Casablanca. Desde el punto de vista argumental, la aparición en escena de dos niñas jugando con un trenecito es un pegote, pues en la historia no se especifican vástagos engendrados ni adoptados por el matrimonio integrado por Sara y el Duque de Nottingham.
En el orbe canoro, esta ópera está hecha a la medida de Eleonora Buratto.
Se trata de una soprano lírico-dramática que se mueve como pez en el agua en los melodramas belcantistas italianos. La italiana culminó una actuación apoteósica en el Acto III. La mantovana exhibe unos graves hirientes y unos agudos desgarradores, dibujando a una soberana británica, Isabel I, verdaderamente airada. Gran papel de la mezzosoprano valenciana Silvia Tro Santafé.
Con esta ópera, la española nos ha demostrado que su repertorio no sólo queda constreñido a las óperas barrocas, sino que también sabe sacarle partido al belcantismo italiano del siglo XIX. Ha aumentado su caudal sonoro y, asimismo, ha sacado más partido dramático a sus gamas graves. El papel masculino estelar, Roberto Devereux, estuvo confiado al tenor Ismael Jordi. El jerezano tiene una voz muy bonita, es un tenor lírico elegante; pero le falta un poquito de potencia.
De hecho, se vio un poco superado en el tutti del Acto III, en donde, por fin, Donizetti y Cammarano le conceden al primer tenor su magno momento de gloria. El barítono italiano Lodovico Filippo Ravizza dibujó a un Duque de Nottingham vengativo, con una voz muy clara y amenazante; aunque en alguna ocasión proyectó el sonido con un poquito de engolamiento.
El coro tiene un papel discreto en esta ópera seria, a pesar de lo cual cantaron con mucha profesionalidad. Gran cometido de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, enriqueciendo el discurso musical con sus timbres. El director musical, una batuta muy atenta a los juegos de dinámicas y al maridaje entre los cantantes y la orquesta.
FICHA TÉCNICA
- Lugar y fecha: Palau de Les Arts, Sala Principal, sábado, 7 de junio, 19 horas.
- Programa: Roberto Devereux, tragedia lírica en tres actos con libreto de Salvatore Cammarano y música de Gaetano Donizetti.
- Reparto: Eleonora Buratto, soprano (Elisabetta); Lodovico Filippo Ravizza, barítono (El Duque de Nottingham); Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Sara); Ismael Jordi, tenor (Roberto Devereux); Filipp Modestov, tenor (Lord Guglielmo Cecil); Irakli Pkhaladze, bajo (Sir Gualtiero Raleigh).
- Dirección de escena: Jetske Mijnssen.
- Escenografía: Ben Baur.
- Vesturarios: Klaus Bruns.
- Iluminación: Cor van den Brink.
- Dramaturgia: Luc Joosten.
- Coro: Cor de la Generalitat Valenciana.
- Orquesta: Orquestra de la Comunitat Valenciana.
- Dirección musical: Francesco Lanzillotta.












