El trío de pop electrónico impulsado por Mark Dasousa presenta «Anoche«, un nuevo avance de su álbum debut «Poliédrica de mí»
«No hay palabras que lo puedan explicar, no las hay«, canta María Bas en «Palabras«. Y no, lo cierto es que cualquier palabra se queda corta para definir el magnetismo indescifrable de la noche. Las luces de neón, los haces estroboscópicos y ese synth pop que hunde sus raíces en los años ochenta. Pero se niega a perder vigencia, por muchos años que pasen. Por algo el quinto corte de Poliédrica de mí, el que será el primer álbum de Nebulossa se llama «Anoche«.
Al trío formado por Mark Dasousa, María Bas y Ophelia Alibrando le gusta decir que su ecuación tiene dos factores: mucho pop y mucho sinte.
Lo cierto es que «Anoche«, el nuevo adelanto de su álbum debut, es como una brillante viñeta de escapismo urbano en las que los sueños perdidos y los vértigos cotidianos se dan la mano en un decorado esencialmente nocturno: ese limbo horario al que van a parar crápulas e insomnes, románticos sin remedio y toda clase de fauna, desprovista de máscara.
Y que todas ellas justifican esos paralelismos a los que tanto recurrimos los periodistas, siempre con el gatillo fácil para catalogarlo todo: OMD, The Human League o Joy Division serán algunas de las referencias si se cuentan ustedes entre quienes sobrepasan los cuarenta, o Chvrches, Chromatics o Austra, si son ustedes algo más jóvenes. En esencia, poco importa que lo etiquetemos como pop electrónico y synth pop








