Las fiestas de Moros, Cristianos y Contrabandistas en honor a Santa Bárbara de la Font de la Figuera han sido declaradas Fiesta Interés Turístico Autonómico, según la resolución firmada por la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano.
La distinción, que se publicará próximamente en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), reconoce el valor cultural, turístico y social de estas celebraciones.
Fiesta Interés Turístico Autonómico para la Font de la Figuera
La solicitud fue presentada por el Ayuntamiento el pasado 26 de diciembre de 2025 y, tras el estudio del expediente, la Generalitat ha resuelto conceder este reconocimiento.
Se trata de un distintivo que la Dirección General de Turismo otorga a aquellas fiestas con especial relevancia turística y que contribuyen a poner en valor las tradiciones populares valencianas.
La consellera Marián Cano felicitó al municipio y destacó que estas celebraciones “suponen un nuevo aliciente que refuerza el atractivo turístico” de la localidad.
Valor cultural y turístico de las fiestas
Cano subrayó que estas fiestas contribuyen a dinamizar el turismo durante todo el año y actúan como motor de actividad económica y cohesión social.
Además, recordó que las manifestaciones festivas forman parte del patrimonio inmaterial valenciano y aportan un valor diferencial que posiciona a la Comunitat Valenciana como un destino singular.
Actualmente, la Comunitat Valenciana cuenta con 511 fiestas declaradas de interés turístico, de las cuales 100 tienen la categoría de Fiesta Interés Turístico Autonómico.
Una tradición con más de 280 años de historia
Las fiestas tienen su origen en 1739, cuando una grave sequía llevó a la población a realizar rogativas a Santa Bárbara.
Se celebran cada año durante la primera semana de diciembre y cuentan con actos destacados como la ‘Baixà de Santa Bárbara’, una romería hasta la ermita seguida de la bajada de la imagen a la Plaza Mayor.
El programa incluye también la ‘Entrada de los Cristianos’, el ‘Día dels Moros’ y el ‘Día dels Contrabandistes’, que culmina con el tradicional “contrabando”, un parlamento humorístico en el que este bando intenta hacerse con la plaza cristiana.
Uno de los elementos más singulares es la existencia de tres bandos —moros, cristianos y contrabandistas—, siendo estos últimos de carácter satírico.
Además, la elevada participación ciudadana, con la mitad de la población implicada en las comparsas, convierte esta celebración en un importante motor de cohesión social y atractivo turístico.








