La exposición de Tania Candiani en el IVAM propone una experiencia inmersiva que invita a explorar la vida oculta bajo la superficie terrestre. El Institut Valencià d’Art Modern acoge esta muestra, titulada Radix, que transforma la galería 3 en un ecosistema híbrido donde conviven plantas vivas, esculturas y elementos audiovisuales.
La artista mexicana Tania Candiani plantea un recorrido que mezcla arte, ciencia y pensamiento ecológico para reflexionar sobre las fuerzas invisibles que sostienen la vida.
La exposición de Tania Candiani en el IVAM transforma el espacio en un ecosistema
La instalación se presenta como un corte transversal de una planta imaginaria, inspirada en estudios botánicos. En ella, el visitante se adentra en un entorno oscuro donde, poco a poco, emergen formas y estructuras que evocan raíces, organismos y procesos naturales.
La directora del IVAM, Blanca de la Torre, ha explicado que la muestra invita a mirar más allá de lo visible y a reflexionar sobre la historia y la memoria del subsuelo.
Arte, ciencia y naturaleza en una instalación inmersiva
La exposición combina disciplinas como la biología, la tecnología y la artesanía. Entre sus elementos destacan esculturas de vidrio soplado, proyecciones audiovisuales y una composición sonora que envuelve el espacio.
El proyecto cuenta con la colaboración de LABoral Centro de Arte y Creación Industrial y se enmarca en la línea ‘Museo Anfibio’, una propuesta que explora nuevas formas de entender el papel de las instituciones culturales.
Un recorrido sensorial para el visitante
El itinerario incluye diferentes estaciones que guían al visitante a través de este “organismo” artístico. Entre ellas, destaca un raizotrón, un dispositivo que permite observar el crecimiento real de las raíces.
La exposición también incorpora materiales históricos procedentes de la Universitat de València, junto a ilustraciones contemporáneas que dialogan con saberes científicos y tradicionales.
La muestra podrá visitarse hasta el 3 de septiembre y propone una experiencia que invita al espectador a implicarse de forma activa, explorando nuevas formas de relación con la naturaleza.













