El Museo de Bellas Artes de Valencia (MuBAV) ha incrementado su colección de pintura española del siglo XX con la adquisición de tres obras de José Gutiérrez Solana, Ignacio Zuloaga y Tito Cittadini.
Estas adquisiciones, realizadas por la Generalitat en el mercado de subastas, suponen una inversión total de 310.000 euros y refuerzan el fondo artístico del principal referente museístico de la Comunitat Valenciana.
Contexto y relevancia de las nuevas incorporaciones
Con estas compras, el Museo amplía la presencia de otras escuelas pictóricas españolas, como la cántabra o la mallorquina, para contextualizar mejor las obras de artistas valencianos del momento, como Pinazo o Sorolla.
La secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar, ha destacado que la Generalitat “sigue apostando por incrementar la colección del Bellas Artes”, y ha subrayado que la incorporación de figuras de primer orden “refuerza el posicionamiento del Museo entre los mejores de Europa”.
Gutiérrez Solana: una mirada crítica a la España de su tiempo
De José Gutiérrez Solana (1886-1945), se ha adquirido Carnaval en las Ventas (1921), óleo sobre lienzo de 81 x 60,5 cm, por un importe de 130.000 euros. La obra, de marcado carácter expresionista, muestra la visión crítica y sombría del autor sobre la realidad social de su época, influida por las Pinturas negras de Goya.
Zuloaga y el retrato como espejo del alma
Del pintor vasco Ignacio Zuloaga (1870-1945), el Museo ha adquirido Retrato de María Teresa Llavallol de Atucha (1917), por 120.000 euros. El lienzo, de 140 x 138 cm, fue pintado en París y muestra la elegancia y carácter de la retratada con la influencia de la retratística goyesca.
Esta obra cubre una carencia importante en la colección del Museo, que hasta ahora no contaba con retratos de Zuloaga, aportando además una visión más introspectiva y melancólica que contrasta con la luminosidad de Sorolla.
Cittadini y la influencia modernista mallorquina
La tercera adquisición es Mujer de la cueva (1916), de Tito Cittadini (1886-1960), pintor argentino afincado en Mallorca, por 60.000 euros. La obra representa un retrato idealizado de la artista checa Růžena Zátková, con una atmósfera simbólica y modernista propia de la Escola de Pollença, corriente liderada por Anglada Camarasa.
Un museo en expansión
El director del Museo, Pablo González Tornel, ha resaltado que “Solana, Zuloaga y Cittadini muestran el caleidoscopio de las artes españolas de 1900” y que el Bellas Artes “está completando las lagunas de su colección para narrar una historia del arte más completa”.









