Investigación contra plagas y promoción de explotaciones ecológicas impulsan el futuro de la truficultura
M.ª Àngels Ramón-Llin ha señalado que la trufa negra de Andilla simboliza cómo la calidad, la innovación y la sostenibilidad pueden generar oportunidades de desarrollo en municipios del interior de la Comunitat Valenciana. “El objetivo era claro: potenciar las cerca de 2.000 hectáreas truferas de la Comunitat Valenciana, reforzar la competitividad y consolidar un modelo sostenible”, ha explicado la directora general.
La nueva clasificación de la trufa como cultivo agrícola permite ubicar plantaciones en suelo agrícola temporal, facilitando el acceso a subvenciones agrarias y programas de apoyo que antes eran inaccesibles para los productores.
Feria de la Trufa de Andilla
Durante la VII Feria de la Trufa, celebrada en la aldea de La Pobleta, Ramón-Llin ha destacado el papel de este cultivo como ejemplo de sostenibilidad y economía circular, sin uso de pesticidas y vinculado a la producción ecológica.
Asimismo, ha rendido homenaje a la tradición y a figuras del sector, como Ernesto Enguídanos, reconocido trufero valenciano recientemente fallecido.
Investigación y protección frente a plagas
La directora general ha señalado la importancia de la investigación frente a la plaga del escarabajo ‘Leiodes cinnamomeus’, que afectó en 2024 a más del 80 % de la producción de trufa negra, reduciendo el precio de 400-600 €/kg a unos 80-90 €/kg. “El Gobierno valenciano impulsa la investigación y medidas fitosanitarias específicas para proteger a los productores y garantizar la calidad del cultivo”, ha asegurado Ramón-Llin.
Datos del sector en 2025
En 2025, la Comunitat Valenciana cuenta con 1.787 hectáreas de trufa inscritas en el Registro de Explotaciones Agrarias, de las cuales 1.504 reciben ayudas de la PAC, incluyendo 430 hectáreas ecológicas con apoyo específico para producción sostenible.











