El pleno de la Diputación de Alicante ha aprobado el presupuesto para 2026, que asciende a 360,8 millones de euros, la cifra más elevada de su historia y casi un 8 % superior a la del ejercicio anterior. Las cuentas han salido adelante con la mayoría absoluta del Grupo Popular y el voto en contra de PSOE, Vox y Compromís, cuyas 117 enmiendas han sido rechazadas.
Refuerzo del municipalismo y del ciclo hídrico
La vicepresidenta primera y diputada de Economía, Ana Serna, ha destacado que el presupuesto destina 174 millones de euros al municipalismo, once millones más que en 2025, con el objetivo de garantizar la prestación de servicios y el desarrollo de infraestructuras en los municipios de la provincia.
Uno de los incrementos más relevantes se produce en el área de Ciclo Hídrico, que aumenta casi un 13 % hasta alcanzar los 31,2 millones de euros. De esta cantidad, 3,78 millones se destinan al convenio con la EPSAR para infraestructuras de abastecimiento, saneamiento y depuración, así como a entidades de riego.
Emergencias, bienestar social y cultura
El presupuesto también refuerza el área de Emergencias, con una aportación de 47,7 millones de euros al Consorcio Provincial de Bomberos, un 6 % más que el ejercicio anterior. A ello se suman más de 6,3 millones en ayudas para la prevención de incendios y la mejora de masas forestales.
El gasto social alcanza una cifra récord de 47,4 millones de euros, mientras que el área de Cultura gestionará 27,7 millones, lo que supone un incremento del 19 % respecto a 2025.
Rechazo a las enmiendas de la oposición
Durante el debate, Ana Serna ha sido especialmente crítica con las enmiendas presentadas por PSOE y Vox. En el caso de las 104 propuestas del Grupo Socialista, por un importe superior a los 90 millones de euros, la diputada ha afirmado que son “inasumibles y poco realistas”, reclamando a la oposición que priorice una visión municipalista y conjunta para exigir al Gobierno central el uso de los remanentes.
Respecto a Vox, cuyo grupo presentó trece enmiendas por valor de 42 millones de euros, la vicepresidenta ha señalado que están “poco trabajadas” y no responden a la viabilidad presupuestaria.
Críticas de PSOE, Vox y Compromís
Desde el Grupo Socialista, su portavoz Vicente Arqués ha calificado el presupuesto de “conservador, continuista y partidista”, criticando la falta de diálogo con la oposición y la ejecución presupuestaria del actual equipo de gobierno.
Vox, por su parte, ha denunciado lo que considera un aumento del “gasto ideológico”, cuestionando partidas vinculadas a igualdad, cooperación o Agenda 2030.
Compromís ha señalado que las cuentas están condicionadas por una ejecución insuficiente y por una previsión de ingresos que considera inflada.











