La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, dirigida por Marián Cano, financia a través de Ivace+i Innovación un proyecto de investigación orientado a desarrollar un sistema eficaz y sostenible para combatir las plagas de cotonets en el cultivo del caqui mediante el uso de feromonas sexuales.
La iniciativa, denominada CAQUINET, persigue ofrecer al sector agrícola una alternativa respetuosa con el medio ambiente frente a los tratamientos convencionales utilizados para controlar esta plaga, reduciendo al mismo tiempo el impacto sobre la biodiversidad y eliminando la presencia de residuos químicos en la fruta.
Una amenaza para la calidad y comercialización del caqui
Los cotonets, conocidos también como cochinillas algodonosas, son pequeños insectos que afectan a numerosos cultivos frutales y constituyen uno de los principales problemas fitosanitarios para la producción de caqui.
Estos parásitos se alimentan de la savia de las plantas y generan melaza, favoreciendo el desarrollo de hongos como la negrilla, que deteriora el aspecto de hojas y frutos.
En el caso del caqui, su presencia provoca pérdidas de calidad comercial debido a las manchas en la piel del fruto y puede dificultar su exportación por la aparición de insectos ocultos bajo los sépalos. El proyecto CAQUINET pretende ofrecer una solución específica contra los cotonets sin generar residuos ni afectar a los insectos beneficiosos del cultivo.
Feromonas sexuales para controlar la plaga
La tecnología desarrollada se basa en el uso de feromonas sexuales, compuestos químicos empleados por los insectos para comunicarse y reproducirse.
El sistema consiste en dispositivos capaces de atraer a los machos de la especie hasta un elemento tóxico incorporado en el propio soporte, permitiendo reducir significativamente la población de la plaga objetivo.
De este modo, se disminuye la necesidad de recurrir a insecticidas convencionales y se favorece una estrategia de control más selectiva y sostenible. La innovación actúa exclusivamente sobre los cotonets, preservando la fauna auxiliar y contribuyendo al equilibrio natural de los cultivos.
Entre sus principales ventajas destaca que no deja residuos sobre la fruta, no presenta riesgos para las personas ni para el medio ambiente y resulta compatible con los principios de la agricultura ecológica.
Un dispositivo biodegradable para facilitar su implantación
Además del desarrollo de las feromonas, el proyecto contempla la creación de un dispositivo comercial diseñado para facilitar su aplicación práctica en las explotaciones agrícolas.
Este soporte deberá ser biodegradable, evitando así la acumulación de residuos en el campo, y mantener una liberación controlada de las sustancias durante el periodo de protección necesario para el cultivo.
La combinación entre eficacia, sostenibilidad y costes asumibles constituye uno de los principales objetivos de la iniciativa, con el fin de favorecer su futura adopción por parte de los productores.
Un proyecto respaldado por empresas, universidades y centros tecnológicos
CAQUINET se desarrolla mediante un consorcio integrado por la empresa Ecología y Protección Agrícola (EPA), el centro tecnológico ITENE, la Universitat de Valencia (UV) y la Universitat Politècnica de Valencia (UPV).
La iniciativa cuenta además con financiación de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana 2021-2027.
EPA es la entidad encargada de la síntesis industrial de las feromonas, así como del diseño, fabricación y futura comercialización del dispositivo.
Por su parte, ITENE desarrolla los estudios relacionados con la biodegradabilidad y compostabilidad del soporte empleado para la liberación de estas sustancias.
La Universitat de València trabaja en las rutas sintéticas necesarias para la producción industrial de las feromonas y en el estudio de sus formulaciones, mientras que la Universitat Politècnica de València se ocupa de optimizar los parámetros de aplicación y evaluar la eficacia del sistema en condiciones reales de cultivo.
Un paso hacia una agricultura más sostenible
Durante los últimos años, el equipo investigador ha analizado las dosis más adecuadas de aplicación y ha comprobado el comportamiento de la tecnología en explotaciones agrícolas reales.
Actualmente, los trabajos se centran en validar la eficacia de un prototipo con características comerciales, una fase decisiva para avanzar hacia su implantación definitiva en el mercado.
CAQUINET se alinea con las estrategias europeas de reducción de fitosanitarios y con los objetivos de innovación agroalimentaria de la Comunitat Valenciana
El proyecto responde además a las recomendaciones del Comité Estratégico de Innovación Especializado en el sector agroalimentario, que apuesta por el desarrollo de alternativas capaces de disminuir el impacto ambiental de los productos fitosanitarios y reducir la presencia de contaminantes químicos en los alimentos.
Asimismo, la iniciativa forma parte de los objetivos marcados por la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana (S3), coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.











