El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) se ha implicado en el control del Diaphorina citri, vector del HLB o greening de los cítricos, la enfermedad más devastadora para la citricultura mediterránea, en colaboración con otros países europeos como Chipre, que ya ha conseguido reducir la población del vector gracias al programa de control biológico promovido por el IVIA.
El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) ha intensificado su compromiso con la sanidad vegetal internacional al encabezar un ambicioso programa de control biológico contra Diaphorina citri, vector del Huanglongbing (HLB) o greening de los cítricos, considerada la enfermedad más devastadora para la citricultura en la cuenca mediterránea. Esta iniciativa, enmarcada en una estrecha colaboración con el Gobierno de Chipre y otros socios europeos, ya ha logrado reducir de forma significativa las poblaciones del insecto en la isla.

Desde que se detectó la presencia de Diaphorina citri en Chipre en 2023, la Unidad de Entomología del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del IVIA ha trabajado mano a mano con las autoridades chipriotas en el diseño y ejecución de un programa de control biológico centrado en la introducción de enemigos naturales del insecto.
“Nuestra implicación refuerza el papel del instituto como referente internacional en sanidad vegetal y demuestra nuestro compromiso con la protección de la citricultura mediterránea mediante soluciones sostenibles”.
En el marco de este proyecto, el IVIA ha desplegado cuatro misiones científicas en territorio chipriota en los últimos dos años. En ellas han participado especialistas como la doctora Meritxell Pérez-Hedo, el profesor Alberto Urbaneja y el propio Tena. Estas misiones han incluido asesoramiento técnico, formación in situ y el diseño de estrategias conjuntas para controlar la plaga.
Durante la última misión, realizada entre el 6 y el 11 de mayo de 2025, el profesor Urbaneja verificó sobre el terreno los avances logrados. Entre los principales logros destacan la consolidación del parasitoide exótico Tamarixia radiata en distintos puntos de la isla y la detección de una nueva especie de parasitoide autóctono que también actúa sobre Diaphorina citri.
“Las observaciones de campo confirmaron tanto el establecimiento y dispersión de Tamarixia radiata como la elevada incidencia del nuevo parasitoide nativo. Esta primavera se han alcanzado niveles de parasitismo muy altos, y las poblaciones del vector se han reducido drásticamente respecto a años anteriores”, subraya Urbaneja.
Aunque los resultados son prometedores, los expertos advierten de que los programas de control biológico requieren tiempo para ser evaluados en su totalidad. Por ello, el IVIA continuará colaborando estrechamente con Chipre y el resto de socios internacionales para afianzar los avances conseguidos.
La misión más reciente también sirvió para coordinar nuevas acciones conjuntas. Se celebraron reuniones técnicas con responsables del Ministerio de Agricultura chipriota, entre ellos Anthemis Melifronidou-Pantelidou, jefa del Área de Sanidad Vegetal, así como con científicos de la Cyprus University of Technology y del Departamento de Agricultura del país. También participaron expertos internacionales como Mark Hoddle, de la Universidad de California Riverside, y David Morgan, del Departamento de Agricultura de California.
Además, Urbaneja tomó parte en una jornada técnica con agricultores, asociaciones locales y personal técnico, en la que se presentaron los avances del proyecto y se discutieron las próximas fases del programa.














