La Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo ha anunciado que las oposiciones al cuerpo de maestros en 2026 comenzarán en el mes de septiembre, y no en junio como era habitual. El objetivo es evitar la coincidencia con el final de curso, reducir la sobrecarga del profesorado y minimizar los problemas de altas temperaturas en algunas de las sedes. En total, se ofertarán 1.950 plazas.
El director general de Personal Docente, Pablo Ortega, trasladó esta decisión a las organizaciones sindicales durante la mesa sectorial celebrada este jueves. La modificación se ha negociado previamente en distintas reuniones con el propósito de lograr un proceso “más justo y ecuánime”.
Nuevo calendario y mejoras para tribunales y aspirantes
Con el nuevo calendario, la primera prueba del proceso selectivo —compuesta por la parte A y la parte B— se celebrará en sábado, mientras que la segunda prueba se desarrollará de lunes a viernes por la mañana. Los aspirantes interinos dispondrán del día libre para la defensa de su programación didáctica.
Una de las novedades clave es que los miembros de los tribunales quedarán exentos de sus funciones docentes para centrarse exclusivamente en su labor como evaluadores. “Así se evita su sobrecarga de trabajo”, destacó Ortega. Las pruebas se realizarán en centros como escuelas oficiales de idiomas (EOI) o centros de formación del profesorado (CEFIRE), con mejores condiciones climáticas y de infraestructura.
Menos tribunales, más plazas y nuevas dispensas
El número total de tribunales será inferior al de convocatorias anteriores, pero cada uno gestionará un mayor número de plazas. Esto permitirá, según Educación, una mayor homogeneidad en los criterios de actuación.
Además, la participación en los tribunales será reconocida con 100 horas de formación recibida y 30 horas de formación impartida. También contará como mérito en los procedimientos de solicitud de comisiones de servicio por interés profesional.
Por último, se amplían las causas de dispensa para formar parte de un tribunal. Una de las nuevas excepciones será tener el centro de trabajo a más de 50 kilómetros de la sede asignada.













