El yacimiento arqueológico de la Cova de l’Or, ubicado en Beniarrés, cerrará su actividad cultural al público la próxima semana hasta el sábado 12 de septiembre para esquivar las altas temperaturas del verano. La Fundación CV MARQ gestiona junto al Ayuntamiento de la localidad esta propuesta, que ofrece al visitante un recorrido por el Centro de Interpretación y por el propio enclave.
Nueva campaña de excavaciones en la Cova de l’Or
Como ha explicado el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, durante estos meses de cierre está previsto iniciar la campaña de excavaciones de este año, centrada en la búsqueda de evidencias de arte neolítico en las paredes de la cavidad.
El equipo de investigación está dirigido por Jorge A. Soler, arqueólogo, conservador especialista en Prehistoria y actual director del Museo de Bellas Artes Gravina de Alicante, y por la arqueóloga técnica de conservación del patrimonio del área de Arquitectura de la Diputación, Consuelo Roca de Togores. También participa la arqueóloga e investigadora Virginia Barciela, profesora del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Alicante.
Un recorrido accesible por el yacimiento
El Museo de Sitio de la Cova de l’Or cuenta desde la pasada temporada con un nuevo itinerario lineal de aproximadamente 65 metros de longitud por el interior de la cavidad, en forma de anillo, que amplía el recorrido y mejora la accesibilidad.
La visita al enclave comienza con un pase guiado al Centro de Interpretación, disponible los sábados y domingos a las 9:00 y a las 11:30 horas, que incluye la proyección de un vídeo sobre el yacimiento y su entorno paisajístico y medioambiental. Posteriormente, el recorrido continúa en autobús, incluido en el servicio, hasta el inicio del sendero que conduce a la Cova de l’Or.
Un enclave clave para conocer el Neolítico
Declarada Bien de Interés Cultural, la Cova de l’Or se encuentra a 675 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente meridional de la sierra del Benicadell. Se trata de uno de los yacimientos más relevantes para el conocimiento e investigación del Neolítico en la fachada mediterránea de la Península Ibérica.
La calidad y el valor de los materiales arqueológicos recuperados desde las primeras excavaciones realizadas en la década de 1930 apuntan a que este enclave fue un importante centro de referencia social para las comunidades de origen mediterráneo que introdujeron la agricultura y la ganadería en estos valles a mediados del VI milenio antes de Cristo.











