La Generalitat y la Diputación de Castellón han unido esfuerzos para investigar y documentar el patrimonio arqueológico de las islas Columbretes. La primera campaña de trabajos en la Illa Grossa ha permitido identificar y catalogar 44 elementos de interés patrimonial, entre ellos fragmentos cerámicos del Hierro Antiguo y estructuras vinculadas a la presencia humana en el archipiélago a lo largo de la historia.
La actuación ha sido impulsada por el Servicio de Arqueología de la Diputación de Castellón, en colaboración con investigadores de las universidades de Barcelona y Jaume I y con la participación de la empresa Estrats, Treballs d’Arqueologia, S. L. El proyecto cuenta con el apoyo de la Dirección General de Medio Natural y Animal y del equipo de la Reserva Natural de las Islas Columbretes.
Cerámicas de hace más de 2.500 años
Entre los hallazgos más relevantes figuran varios fragmentos cerámicos atribuidos al Hierro Antiguo, correspondientes a los siglos VII y VI antes de Cristo. Los materiales se han localizado en el extremo noroeste del Promontorio Sur, junto a un sendero con escaleras talladas en la roca, y actualmente se encuentran en estudio en los laboratorios del Servicio de Arqueología.
Estos restos aportan nuevos datos sobre la presencia humana en las Columbretes durante la protohistoria y amplían el conocimiento arqueológico de un territorio insular cuyo patrimonio requiere métodos específicos de investigación y conservación.
Los trabajos también han permitido georreferenciar y revisar el abrigo en el que se excavó un enterramiento medieval en 1990, con el objetivo de mejorar la documentación de este enclave.
Un enterramiento medieval con posibles vínculos marineros
Los estudios antropológicos, los análisis de carbono 14 y las pruebas de ADN realizados sobre los restos del enterramiento han determinado que correspondían a un hombre de entre 40 y 50 años. La investigación apunta a posibles vínculos con actividades marineras y ha identificado afinidades genéticas con poblaciones del Mediterráneo central y oriental.
La datación sitúa el enterramiento entre los años 1041 y 1211 de nuestra era, un periodo que permite contextualizar la presencia humana en las islas durante la Edad Media.
Los resultados de esta investigación se han publicado en un artículo científico incluido en el número 42 de la revista Quaderns de Prehistòria i Arqueologia de Castelló, contribuyendo a la difusión de los avances sobre la historia del archipiélago.
Tecnología digital para documentar el patrimonio insular
La campaña ha combinado las prospecciones terrestres con herramientas digitales para superar las dificultades de acceso y la presencia de vegetación en diferentes zonas de la isla. Entre los recursos utilizados destacan los datos obtenidos mediante vuelos de dron con sensor LiDAR, facilitados por la Conselleria y la empresa Tragsa.
A partir de estas técnicas, el equipo ha elaborado 30 modelos fotogramétricos tridimensionales de alta resolución. El trabajo ha generado más de 9.000 archivos gráficos y fotográficos, que conforman un archivo digital de aproximadamente 453 gigabytes.
Esta metodología ha permitido registrar estructuras que resultan difíciles de identificar mediante una inspección convencional, además de crear una base documental para futuras investigaciones y labores de conservación.
Aljibes, canales y estructuras vinculadas a antiguos pobladores
La documentación arqueológica ha permitido identificar canales excavados en la roca, balsas de decantación y aljibes destinados al aprovechamiento del agua de lluvia. También se han registrado construcciones de piedra en seco, cercados y estructuras ganaderas y agrícolas relacionadas con antiguos pobladores y fareros.
Estos elementos contribuyen a reconstruir las formas de ocupación y aprovechamiento de los recursos naturales de las Columbretes, así como las soluciones empleadas para adaptarse a las condiciones ambientales de un archipiélago aislado.
La investigación también ha localizado vestigios relacionados con el patrimonio industrial y la actividad del faro, entre ellos restos de una antigua escombrera, baldosas hidráulicas reutilizadas en las cubiertas de los aljibes, escaleras históricas de acceso y noráis utilizados por los pescadores para el amarre de embarcaciones.
Grabados rupestres y colaboración para proteger el entorno
Entre los elementos documentados figuran asimismo dos conjuntos de grabados rupestres situados cerca del faro, compuestos por cazoletas y surcos de conexión. Su identificación amplía el inventario patrimonial de la Illa Grossa y aporta nuevas referencias para el estudio de las huellas históricas presentes en el territorio.
La participación de la Dirección General de Medio Natural y Animal y del equipo de la Reserva Natural de las Islas Columbretes ha resultado fundamental para facilitar la logística y la accesibilidad durante los trabajos. La colaboración ha permitido compatibilizar la investigación científica con la protección ambiental del archipiélago.
Todas las actuaciones han contado con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Conselleria de Cultura, en un proyecto que combina el estudio arqueológico, la documentación digital y la conservación de uno de los enclaves naturales e históricos más singulares de la costa de Castellón.









