El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha participado en una jornada técnica sobre ayudas al regadío. El evento se centra en la convocatoria de Utilización Racional del Agua (URA) 2026. La Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (FECOREVA) ha organizado este encuentro. Durante su intervención, Barrachina subrayó el esfuerzo inversor del Consell para modernizar el sector y mejorar su eficiencia.
La Generalitat destina nueve millones de euros para el periodo 2026-2030 a esta convocatoria. Se trata de la mayor dotación económica de su historia. Las ayudas se dirigen a comunidades de regantes y entidades de riego. El objetivo es impulsar proyectos de ahorro de agua y mejora energética. Barrachina señaló que el campo valenciano necesita estas herramientas para seguir siendo competitivo y sostenible.
Detalles y porcentajes de las subvenciones
Las ayudas contemplan una intensidad de hasta el 50 % de la inversión para el ahorro de agua. En el caso de la eficiencia energética, la subvención alcanza el 40 %. El presupuesto se distribuye en un 60 % para el uso racional del agua y un 40 % para la mejora energética. Este modelo busca adaptar el regadío a las condiciones climáticas actuales.
El conseller enmarcó esta convocatoria en el esfuerzo global de la Generalitat. La inversión en materia de agua ha crecido un 60 % en esta legislatura. La cifra total alcanza ya los 99 millones de euros. Estas actuaciones se centran en infraestructuras y apoyo directo al sector agrario.
Referente en modernización y digitalización
Barrachina destacó que el regadío valenciano es un referente internacional en eficiencia. Más del 85 % de la superficie agrícola está ya modernizada o digitalizada. El uso del riego localizado permite optimizar cada gota en un contexto de escasez estructural. El conseller afirmó que el mérito es de los regantes por su capacidad de adaptación.
La convocatoria está abierta a todo el tejido del regadío valenciano. El plazo para presentar proyectos finaliza el próximo 30 de abril. El Consell limita al 30 % el importe máximo por entidad. De esta forma, se garantiza una distribución equilibrada de los fondos entre grandes y pequeñas comunidades.
Proyectos financiables y sostenibilidad
Las actuaciones financiables incluyen la implantación de sistemas de riego localizado. También se subvenciona la mejora de almacenes de agua y la reutilización de aguas depuradas. Además, el plan incorpora el uso de energías renovables para reducir costes. Estas ayudas se alinean con los objetivos de la Estrategia Valenciana de Regadíos.
Barrachina aseguró que el Consell quiere evitar que los proyectos viables se queden fuera. Modernizar estas infraestructuras garantiza el futuro del sistema productivo. El plan busca reducir los costes de explotación y mejorar la sostenibilidad ambiental del entorno rural.
Exigencias de inversión al Gobierno de España
Por otra parte, el conseller reclamó una mayor implicación al Gobierno de España. Exigió que las paradas técnicas del trasvase Júcar-Vinalopó se coordinen con los regantes. También insistió en la necesidad urgente de reparar la balsa de San Diego. Esta infraestructura es clave para el suministro hídrico en el Alto Vinalopó.
Asimismo, Barrachina defendió la continuidad del trasvase Tajo-Segura. Cerca de 70.000 hectáreas de regadío dependen de este aporte de agua. Reiteró la necesidad de un Pacto Nacional del Agua basado en criterios técnicos. El conseller concluyó que el agua es futuro y que la inversión es la única vía para sostener el campo valenciano.











