Los carteles de «Se alquila» se acumulan en las fachadas de los espacios comerciales de cada población. En la Ciudad de Valencia, especialmente en el el centro se acumulan en las fachadas carteles que denotan la caída de la economía.

Un supermercado ha cerrado en la Avenida Marqués de Sotelo esta misma semana

Esta misma semana hemos conocido que una conocida cadena de alimentación valenciana que había abierto un supermercado en Marqués de Sotelo está recogiendo lineales por cierre del mismo. También parece que cerrará el de Ruzafa por falta de ventas.

Alrededor de la Palza del Ayuntamiento se contabilizan cerca de medio centenar de comercios que han echado el cierre en lo que va de año.

La caída de las ventas es generalizada. Las estimaciones son de un caída desde marzo de un 40 a un 70% de los ingresos. Es desigual la caída.

La caída es especialmente aguda en sectores de ocio y restauración. Así, el sector de la hostelería estaría en torno a un 60-70% de bajada de las ventas. El sector del ocio tras el cierre decretado hace cerca de un mes, directamente agoniza y se estima que un 20% de las empresas del sector directamente desaparecerán.

La peatonalización provisional ha ayudado a agravar la aituación de muchos comercios

Las floristerías de la Plaza, especialmente las del vial de Correos-Bello ( que son la mayoría) se quejan especialmente concatenando una caída de más del 50% de las ventas. A los efectos del COVID hay que añadir que «ya nadie queire venir a comprar flores al centro, ya que no pueden aparcar un minuto para recogerlas». Ya que en su mayoría de clientes son de otras zonas de la Ciudad.

La hostelería no sabe qué pasará con los trabajadores cuando al final de mes se acaben los ERTES

Los bares y restaurantes se quejan de que la caída del turismo unido a que muchos de los funcionaios siguen en teletrabajo ha hecho caer la facturación en más de un 70%. Así, muchos negocios tienen a la mayoría de la plantilla en ERTE y no saben cuando acabe el mes, lo que pasará con los trabajadores. Ya que el volumen de trabajo impide continuar con la plantilla actual.

 Las ayudas que llegan tarde y mal

En cuanto a las ayudas a los autónomos y pymes, las de la Generalitat Valenciana de mayo y junio tenían un período de tramitaciónd e seis meses, con lo que empiezan a llegar a los bolsillos de los solicitantes ahora y hata diciembre. Pero la sorpresa es que muchas de ellas han venido denegadas al ser el pagador la administración pública y el solicitante tener algunas deuda con alguna administración. ya sea por imago de tributos o incluso de alguna multa de tráfico.

Las ayudas municipales no se han cobrado en casi el 50% de los casos aún. Con lo que la urgencia que las motivó se ha convertido en desesperación.