La cerceta pardilla, el pato más amenazado de Europa, ha sufrido durante décadas un fuerte declive por la pérdida y degradación de los humedales, su principal hábitat. La Generalitat refuerza ahora su recuperación con la liberación de 20 ejemplares en el Marjal del Moro, una zona clave para la conservación de aves acuáticas en la provincia de Valencia.
Cría en cautividad y reintroducción en humedales
Los ejemplares liberados, de casi un año de edad, han sido criados en el Centro de Recuperación de Fauna La Granja de El Saler, dentro de un programa que también se desarrolla en el Centro de Recuperación de Santa Faz. La suelta se realiza mediante crianza campestre, con una fase previa de aclimatación en jaulones para mejorar su adaptación al medio natural y aumentar el éxito de la reintroducción.
Resultados: la población reproductora se duplica
El vicepresidente Vicente Martínez Mus ha destacado el cambio de tendencia de la especie: de 74 parejas reproductoras en 2020 se ha pasado a más de 150 en 2025, un incremento superior al 100 %. Este avance es fruto de la mejora de hábitats, la cría en cautividad y la liberación progresiva de ejemplares en enclaves estratégicos como Parque Natural de l’Albufera, Parque Natural de El Hondo o el Marjal de Almenara.

Un programa europeo con apoyo institucional
La iniciativa se enmarca en el proyecto LIFE 2021-2025, coordinado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con financiación de la Unión Europea. Desde 2013, el programa ha permitido criar y liberar más de 2.100 ejemplares, reforzando poblaciones tanto en la Comunitat Valenciana como en otras regiones y en Sicilia.
Biodiversidad como eje de la recuperación ambiental
Durante la suelta, Martínez Mus ha subrayado que cada especie autóctona es clave para el equilibrio de los ecosistemas, y ha defendido que la recuperación de fauna y flora es una inversión en salud ambiental y resiliencia frente al cambio climático. Los técnicos realizan seguimientos previos y posteriores a cada liberación para garantizar la compatibilidad con otras especies y el buen asentamiento de las cercetas en los humedales.










