La degradación bioplásticos centra el proyecto ‘Microfago’, una iniciativa financiada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio a través de Ivace+i Innovación. El proyecto desarrolla nuevas técnicas basadas en bacterias y fagos para acelerar la descomposición de estos materiales en entornos industriales.
La iniciativa busca optimizar tratamientos actuales para residuos orgánicos, como el compostaje y la digestión anaerobia. Este último es un proceso biológico en el que microorganismos descomponen materia orgánica en ausencia de oxígeno.
‘Microfago’ está coordinado por el Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, y cuenta con la participación de DARWIN Bioprospecting, Evolving Therapeutics, GIRSA y la Universitat de València.
El proyecto también recibe apoyo económico de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
Bacterias y fagos para controlar el proceso
El objetivo de ‘Microfago’ es controlar de forma precisa la población microbiana que interviene en la degradación del bioplástico mediante dos vías.
Por una parte, se eliminan las bacterias inactivas o inhibidoras mediante virus específicos denominados bacteriófagos o fagos. Por otra, se aumenta la presencia de los microorganismos que sí degradan los plásticos.
Con este sistema se pretende acelerar y optimizar la descomposición de bioplásticos. Los resultados se evaluarán a escala de laboratorio, piloto e industrial para comprobar el rendimiento de degradación en las distintas fases.
Un enfoque microbiológico y personalizado
El proyecto ‘Microfago’ plantea un enfoque microbiológico y personalizado. Además de introducir bacterias activas para biodegradar los bioplásticos, utiliza fagos para eliminar de forma específica aquellas que inhiben el proceso o compiten por los recursos.
Estos virus permiten actuar sobre las bacterias perjudiciales sin afectar al resto. De esta manera, el proyecto busca modular de forma controlada la microbiota del proceso y conseguir una biodegradación más rápida y eficiente que los métodos tradicionales de compostaje o digestión anaerobia.
Según la nota, este sistema no compromete la calidad ni la seguridad del producto final y constituye una alternativa completamente natural y ecológica, con impacto cero en el medioambiente.
Actualmente, el proyecto ya ha realizado pruebas a escala de laboratorio y piloto. Los resultados de los ensayos son hasta ahora prometedores y muestran que los microorganismos aislados por DARWIN Bioprospecting agilizan el proceso de biodegradación.
Por su parte, los fagos obtenidos por Evolving Therapeutics eliminan bacterias no favorables y favorecen un entorno en el que las bacterias beneficiosas pueden desarrollar su función.
La iniciativa prevé comenzar los ensayos a escala semiindustrial en la segunda quincena de julio, según recoge la nota de prensa.
Previamente, los investigadores identificaron y caracterizaron las bacterias clave para la biodegradación y desarrollaron soluciones con microorganismos específicos. También se realizaron ensayos en condiciones controladas en AIMPLAS y la Universitat de València para analizar el compostaje y las características físico-químicas del proceso.
Empresas y universidades colaboran en ‘Microfago’
El proyecto reúne a centros tecnológicos, universidades y empresas especializadas en microbiología, biotecnología, ciencia de los materiales, gestión de residuos y bioplásticos.
DARWIN Bioprospecting y Evolving Therapeutics aportan su experiencia en microbiología y biotecnología y generan las bacterias y fagos utilizados en el proyecto.
Por su parte, AIMPLAS y la Universitat de València trabajan en el control y conocimiento de las condiciones de compostaje y del proceso de biodegradación.
GIRSA aporta los materiales necesarios, asesoramiento sobre las condiciones industriales e infraestructura para realizar ensayos a escala industrial.
‘Microfago’ se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Economía Circular, que apuesta por la “reducción y valorización más eficiente de los residuos”.
La iniciativa también se encuadra en los ejes principales de la Estrategia Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana, S3, coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.









