Juan Carlos Martínez Jiménez: Moda Infantil: “Esos locos bajitos”
Tras años de una situación comercial muy compleja, el mercado de moda infantil vuelve a crecer, pero lo hace con un cambio en las reglas del juego, y con unos parámetros diferentes a los tradicionales. Esto no es bueno, ni malo, simplemente es diferente, y ha obligado a un cambio de paradigma de las empresas textiles españolas dedicadas a este segmento.
Casi es inmediato pensar, ¿ cómo consigue crecer este mercado, si la natalidad en España, sin ser una excepción en Europa, no alcanza las tasas de reemplazo generacional?, es más, España tiene el peor dato del continente europeo, con una fecundidad de 1,1 hijos por mujer, teniendo en cuenta que la tasa necesaria para el reemplazo generacional se sitúa en el 2,1, alcanzando en nuestro país una edad media de maternidad de casi 32 años, tendencia que además se va contagiando a todo el planeta.
Las empresas españolas están aplicando claramente reglas de supervivencia, entendieron bien el problema y se especializaron ofreciendo diseño, calidad y precio competitivo, aunque realmente el secreto está en la internalización, no están basando su crecimiento en el mercado español.
Las empresas no crecen en número, pero las existentes se consolidan con un cambio de estrategia, que está siendo exitosa, teniendo en cuenta la dificultad de un mercado que no tiene aspecto de mejorar a corto plazo, más bien lo contrario.
El motor demográfico en nuestro país se centra en la inmigración, uno de cada tres niños que nacen es de madre no española, y la situación económica de estas familias, en líneas generales, es menos favorecida. Esto empuja la venta de todas las grandes empresas del Fast Fashion (Moda rápida, y barata), donde hay un claro vencedor en España, Zara Kids, aunque en el negocio digital y a nivel global, Shein la supera de largo, siendo en este momento el mayor distribuidor de moda rápida del planeta, sin olvidar a otros competidores potentes en este segmento como Primark, o H&M.
Hay que realizar una observación a los consumidores, la calidad de la mercancía, no olvidemos las dificultades de algunas estas empresas en controles de calidad de sus productos, especialmente Shein, en un mercado tan sensible donde la composición de los tejidos puede afectar a la salud de los niños. Esta competencia abre otra puerta, y permite que las estrategias de las empresas españolas consigan unos buenos resultados, apostando por garantizar la calidad en todos sus productos, donde los padres opten por primar la seguridad para sus hijos.
La trayectoria de la moda infantil es preocupante, desaparición de tiendas minoristas de forma continuada, reducción de los espacios y la oferta de las supervivientes, teniendo en cuenta, que no solo está el mercado de la confección exterior, se completa con la ropa interior, los complementos, la moda baño, prendas deportivas, el inmenso entramado de los uniformes escolares, que ha pasado casi a ser un problema más que un negocio, por la búsqueda de precios bajos y proveedores que cumplan con los pedidos. La oferta de productos es muy amplia, sumándose una reducción drástica en todo lo relacionado con el bebé y nacimiento, carrocería, y todos los productos relacionados con el recién nacido, lactancia, pequeño electrodoméstico, textil hogar, y otros variados accesorios. Un mundo que ocupaba un gran espacio comercial tanto en grandes superficies, como en el mercado minoritario, que redujo su envergadura sin remedio.
El secreto del “mundo bebé” ha pasado igualmente por la especialización, tiendas muy concretas, en poca cantidad, pero con productos de calidad, esta era realmente la única solución, la misma que se está adoptando para la moda de comuniones.
Comprar calidad, teniendo en cuenta que los niños tienen la mala costumbre de crecer, valorando algunas consideraciones: utilizar como base los tonos neutros que facilitan la coordinación, un 60% aproximadamente de la compra en la talla adecuada, y un 40% en una talla mayor con prendas que puedan recogerse las mangas. Son muy aconsejables las mezclas de tejido que utilizan en su composición un porcentaje de elastano, que permite ajustarse mejor por su elasticidad, y realizar una compra aproximada con un 70% de prendas superiores, y un 30% de prendas inferiores como base permitiendo una mayor combinación, siendo habitualmente las prendas superiores más económicas, especialmente en verano, como las camisetas.
Tampoco es una mala estrategia comprar prendas de firmas aprovechando las rebajas, esas neutras de las que hablábamos, pero en tallas superiores como fondo de armario que aprovecharemos con el crecimiento, adquiriendo prendas de calidad y un ahorro importante.
Padres que tenéis hijos, hacemos por ellos cosas que no hacemos en muchas ocasiones por nosotros mismos, nada habla mejor de unos padres que la forma de tratarlos, vestirlos no es una excepción, la calidad en los tejidos es salud, y queremos lo mejor para “esos locos bajitos”, que cantaba Serrat, es nuestra responsabilidad hacia ellos y una enseñanza de futuro para un consumo coherente.









