La Generalitat, a través del Comisionado para la Recuperación y en colaboración con la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, ha puesto en marcha la segunda fase del proyecto de investigación sobre los suelos agrícolas afectados por la dana, con el objetivo de evaluar la recuperación alcanzada, desarrollar nuevos protocolos de actuación y avanzar en prácticas agrícolas más resilientes frente a futuros episodios climáticos extremos.
La nueva actuación será desarrollada por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) y contará con una inversión de 205.000 euros durante este año, dando continuidad al trabajo científico iniciado tras las inundaciones de octubre de 2024 para analizar el impacto de la riada sobre los terrenos agrarios y su capacidad productiva.
Del diagnóstico a la aplicación de soluciones
El objetivo de esta segunda fase es convertir los resultados de la investigación en recomendaciones prácticas dirigidas a agricultores, técnicos y administraciones públicas.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, ha señalado que esta nueva etapa «permite pasar del diagnóstico a la aplicación práctica de soluciones» y ha destacado que «la prioridad de la Generalitat es que cada euro destinado a la recuperación sirva para proteger mejor el territorio, apoyar al sector agrario y anticiparnos a futuras emergencias».
Evaluarán la eficacia de las medidas aplicadas
Mérida ha explicado que el proyecto pretende «analizar con rigor qué estrategias funcionan mejor sobre el terreno» y ha puesto en valor el papel desempeñado por los agricultores durante la recuperación de las zonas afectadas.
La investigación estudiará la evolución de parcelas representativas para valorar la eficacia de las medidas de recuperación ya implantadas e identificar prácticas agronómicas que favorezcan la conservación del suelo, reduzcan la erosión, mejoren la infiltración del agua y recuperen la fertilidad de los terrenos afectados por arrastres, sedimentación o inundaciones.
Análisis científicos para mejorar la resiliencia
Entre los trabajos previstos figura la evaluación de indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo con el fin de determinar el grado de regeneración alcanzado y comprobar la eficacia de las estrategias aplicadas tras la dana.
Estos análisis proporcionarán una base científica que permitirá orientar futuras actuaciones de restauración y gestión agrícola.
Además, el proyecto contempla el desarrollo de herramientas de diagnóstico, modelos predictivos y estrategias transferibles al sector agrario para reforzar la resiliencia y la sostenibilidad de los sistemas productivos frente a nuevos fenómenos meteorológicos extremos.
Una recuperación basada en la prevención
Raúl Mérida ha incidido en que «la recuperación no consiste solo en reparar los daños, sino en aprender de lo ocurrido para reconstruir mejor», y ha defendido que los suelos agrícolas pueden desempeñar un papel estratégico al combinar producción, protección del territorio y adaptación al cambio climático.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia de la Generalitat para impulsar una recuperación basada en el conocimiento técnico, la colaboración con el sector primario y la prevención frente a los riesgos derivados del cambio climático.











