Corrupción Ontológica
Para empezar cualquier conversación es necesario aclarar significados, conceptos y determinar desde que plataforma hablamos. Para ello aquí les dejo las definiciones de la R.A.E sobre las palabras utilizadas en el título.
corrupción | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE – ASALE
ontología | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE – ASALE
Este artículo surge de la problemática actual, de la explosión de corrupción que está asolando España. Como siempre nos surgen un montón de preguntas.
¿Esta corrupción es nueva?, ¿La corrupción es exclusivamente un problema español?, ¿La corrupción es solo política?, ¿la corrupción solo afecta al PSOE?
Demasiadas preguntas difíciles de analizar en un solo artículo. Al igual que muchos asuntos, rebasa los campos categoriales y por tanto entramos en el campo de la filosofía.
Sobre corrupción se ha escrito, hablado, discutido y analizado desde tiempos vetustos. En esta tesela nos lo explica el mismo D. Gustavo: Ontología de la Corrupción – Gustavo Bueno – Tesela 126 La cual nos dio la idea de realizar este artículo.
Como verán es un concepto complejo y cargado de historia. Además, historia muy relacionada con la filosofía. Nada podemos añadir o matizar al respecto, (ya quisiéramos nosotros tener el conocimiento necesario para poder cuestionar algo relacionado con la Escuela de Oviedo o del mismísimo Maestro.), pero lo que sí podemos y debemos hacer es intentar explicar a todo aquel que quiera escucharnos o leernos que:
Debemos llamar a las cosas por su nombre.
No es corrupción lo que se juzga, no es corrupción sobre lo que están publicando los periódicos. No meten en la cárcel a un político por corrupto. Lo meten por ROBAR. Por LADRÓN.
La primera y segunda acepción del diccionario sobre robar dice: Quitar o tomar para sí con violencia o con fuerza lo ajeno o tomar para sí lo ajeno, o hurtar de cualquier modo que sea. ¿Y ladrón como lo define? El que hurta o roba. Por tanto, podemos afirmar que el que roba es un ladrón.
Es maravilloso el dominio del lenguaje, de la propaganda, del relato que la progresía en general y la española en particular ejerce en la manipulación y uso de las palabras. Al utilizar la palabra corrupción se desvincula al responsable particular y se reparte la responsabilidad en la sociedad. Todos roban, todos son corruptos, el problema no es de ellos.
Si un progresista ha robado, es porque está alienado, es porque no es un representante político digno; ¡No señores, no!! El que roba es un ladrón.
Es lo mismo que comentábamos en anteriores artículos, al igual que el violador no viola por ser hombre. Viola por ser violador. El político que roba no roba por ser político, roba porque es un ladrón.
Si realmente los políticos, (y periodistas), quisieran solucionar el problema, empezarían por llamar las cosas por su nombre. Y nos volvemos a preguntar:
¿Cuándo los políticos, (y periodistas), serán consecuentes con la responsabilidad que les otorga su posición en la sociedad?, ¿cuándo les exigiremos responsabilidades?, ¿continuaremos confiando en unos políticos, (y periodistas), que nos utilizan para sus propios intereses?
La democracia nos da la oportunidad de rectificar nuestros errores para con los políticos que elegimos con nuestro voto. Al igual que la libre selección del medio de comunicación que consultamos, nos ofrece la posibilidad de informarnos o acceder a análisis de los problemas desde posturas diferentes. Posturas menos condicionadas. No pretendemos engañarle querido lector, la utilización de la frase ha sido totalmente consciente. Usted que es lector ávido e inteligente, automáticamente habrá pensado:
¡¡Míralo, ya va de imparcial!! No, no es nuestra intención. Nadie es totalmente independiente, imparcial o neutral, visto desde la lógica filosófica.
Volvamos al tema.
“La corrupción de los sujetos operatorios, es debida a la ignorancia, a la falta de saberes, a la indiferencia de los españoles que les da igual 8 qué 80. “Aclaramos que, D. Gustavo se refiere a los españoles corruptos, no al español común.
Llegados a este punto de nuestra argumentación, debemos aclarar que no todos podemos estar al 100% atentos a todos los acontecimientos que se producen diariamente. Y para eso están los medios de comunicación. Para informar.
Al mismo tiempo no podemos tener el conocimiento “total” sobre todos los temas. El mundo es incognoscible y especialmente no podemos analizar con rigor todos los asuntos. Nadie es poseedor de “todo” el conocimiento. Es imposible.
Por eso la necesidad de la existencia de artículos analíticos. Permítanme reivindicar la existencia del periodismo analítico, en el cual, pretendemos mejorar día a día recopilando información y ofreciendo nuestro análisis y punto de vista particular. Tampoco pretendemos repartir “moralina protestante anglosajona” solo pretendemos compartir nuestra reflexión.
La sociedad, los españoles, necesitamos conceptos claros y distintos. No es lo mismo la corrupción generalizada que cometer un delito. A la gente no la meten en la cárcel por algo genérico, por algo abstracto, la meten en la cárcel por algo concreto, por ladrón, por violador, estafador, por cometer un delito. Por delincuente.
El que la haga, que la pague. Como todo hijo de vecino.
Esperamos que nuestras reflexiones banales logren entretenerle al mismo tiempo que le hagan discurrir, si ha llegado hasta aquí, le agradecemos su tiempo y atención.
¡Hasta la próxima!










