La Generalitat ha tramitado un total de 87 expedientes de Grado III+ destinados a personas con Esclerosis Lateral Amiotrófica, una cifra que sitúa a la Comunitat Valenciana a la cabeza del país en el reconocimiento de este nivel de dependencia extrema.
Según el Consell, este avance responde a una estrategia orientada a mejorar la atención a patologías de alta complejidad y evolución irreversible, con especial atención a la rapidez en la resolución de los expedientes.
Atención prioritaria y reducción de plazos administrativos
El Gobierno valenciano ha implantado un sistema de tramitación preferente para los casos más graves, con un plazo máximo de tres meses para dictar y notificar la resolución desde la presentación de la solicitud.
Este modelo busca adaptar la respuesta administrativa a la evolución clínica de la enfermedad, reduciendo los tiempos de espera y garantizando una atención más ágil para los pacientes con ELA.
Un modelo centrado en la persona y su entorno familiar
El president Juanfran Pérez Llorca ha subrayado que la atención a las personas con ELA es una prioridad social y sanitaria del Consell, basada en un enfoque integral que sitúa al paciente y a su familia en el centro del sistema.
El objetivo, según ha explicado, es ofrecer acompañamiento continuo, seguridad y apoyo en todas las fases de la enfermedad, adaptando los recursos a las necesidades específicas de cada caso.
Prestaciones económicas y derechos consolidados
El reconocimiento del Grado III+ permite acceder a prestaciones económicas que oscilan entre los 3.200 y los 9.850 euros mensuales, en función del nivel de dependencia de cada persona beneficiaria.
Este sistema sustituye las ayudas extraordinarias por derechos consolidados dentro del sistema de dependencia, lo que garantiza mayor estabilidad y continuidad en la atención.
Apoyo al tejido asociativo y recursos especializados
El modelo se complementa con el apoyo a la Asociación Valenciana de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ADELA CV), que recibe una subvención anual de 300.000 euros para el desarrollo de programas de acompañamiento social, atención especializada y respiro familiar.
En la Comunitat Valenciana viven actualmente alrededor de 400 personas con ELA, con cerca de un centenar de nuevos diagnósticos cada año, lo que refuerza la necesidad de un sistema estable, coordinado y con recursos específicos.






