Román volvió a brillar en Las Ventas un año más en una corrida dura y encastada como suelen ser las de Victorino Martín, ganadería que venía de torear justo dos semanas antes en Bocairent. El diestro demostró su valía y su poderío ante este tipo de ganaderías que siempre tienen un peligro sordo. Famosos por ser corniveletos, astifinos y con muy buenas hechuras.
Una faena que se construyó desde el principio
El maestro de Benimaclet comenzó a construir la faena ya desde el capote, donde empezando por trincherazos acabó cambiando los terrenos al toro hasta llevarlo a la segunda línea de los tercios. En el caballo ya mostró su bravura yendo las dos veces con mucha fuerza. Y tras unas banderillas con mucho oficio, el maestro valenciano ya sabía cómo debía manejar al toro para obtener el reconocimiento del exigente público madrileño.
Comenzando con mucho temple y verdad dibujó la faena, al principio el toro era reticente a entrar en la muleta, pero Román consiguió templar y mandar sobre él, hilando múltiples pases, naturales, pases de pecho, todos ellos con una cadencia lenta pero a la vez explosiva. Se rozó el riesgo cuando en un momento dado el toro se giró demasiado pronto y casi le arranca los machos.
Profesionalidad y oficio en la hora de la verdad
Román sabía que tenía que cerrar bien la faena, poniendo el broche final a una gran actuación y que con ella se ganaría las dos orejas. La presión se sentía tanto en el las gradas como en el albero, una estocada mala y podía perder las orejas, todo el trabajo se podía perder. Pero Román en las grandes ocasiones brilla y ayer lo demostró con una estampa torera antigua, matando recibiendo y con una estocada hasta la bola.
El toro cayó y la abrumadora cantidad de pañuelos obligó al presidente a sacar el primer pañuelo muy pronto, indicio de que se podrían esconder más trofeos detrás de la faena. Y sin tardar mucho sacó el segundo, abriéndole la puerta a un torero de casta que mantiene viva la emoción y que consigue siempre triunfar en la plaza más difícil de todas: La Ventas.
Encerrona de Borja Jiménez «In Memoriam» de Ignacio Sánchez Mejía
Esta tarde, a partir de las 19:00 horas se podrá disfrutar en Á Punt una de las citas más esperadas de la temporada con la celebración de la Corrida In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías, un festejo de máxima exigencia en el que el diestro Borja Jiménez asumirá el reto de lidiar en solitario seis toros de las prestigiosas ganaderías de Cortés y Domingo Hernández. Tras consolidarse como una de las grandes figuras del momento, Borja Jiménez afronta una tarde decisiva marcada por la responsabilidad, la ambición y el compromiso con la afición, en un homenaje que une la memoria de Ignacio Sánchez Mejías con el presente y futuro de la tauromaquia.









