Enrique Arias Vega: Pedro Sánchez y las elecciones.
A cuenta de la corrupción en tormo al PSOE, son cada vez más los que piden elecciones anticipadas para airear el ambiente y hacerlo más respirable. No son sólo los partidos de la oposición quienes exigen el adelanto electoral, sino que lo hacen también algunos socios de Gobierno y una minoría aún muy minoritaria de miembros del partido encausado.
Ante eso, Pedro Sánchez ha respondido con su repetido mantra de que agotará la legislatura y las elecciones tendrán lugar al final de su mandato. Pero esta vez lo ha hecho con un cinismo, bañado de ironía, agradeciendo a quienes se empeñan en que gane ahora los comicios con más mayoría de la actual, gracias a lo bien que va el Gobierno contra todos los sondeos de opinión salvo el de Tezanos. Para rematar su exposición, dice que él no convoca las elecciones cuando le favorecen a su persona, que sería el caso, sino cuando beneficien al conjunto de los españoles, que lo que quieren es la estabilidad que proporciona el actual Gabinete.
Como se ve, la respuesta del Presidente de Gobierno es casi un insulto a la inteligencia de los ciudadanos, pues ignora todos los casos de corrupción y atribuye las peticiones de elecciones a un intento de favorecerle a él y a su buen hacer político. A eso se le llama dar la vuelta a la tortilla.
Con esta reacción, se demuestra la carencia de escrúpulos de quien debería dar ejemplo a los ciudadanos y la habilidad del personaje, que transforma el peor momento de su mandato en un período de bienestar generalizado y de sintonía ciudadana con la acción más que discutible del Gobierno y el partido, enfangados en la corrupción










