El Pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado de forma definitiva la declaración del barrio de Ruzafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS), una medida que ha salido adelante con los votos favorables del equipo de gobierno formado por Partido Popular y Vox, mientras que la oposición, integrada por Compromís y el PSPV-PSOE, ha votado en contra. La decisión entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia.
La delimitación afecta a un total de 18 calles e incluye una “zona de respeto” alrededor para evitar el desplazamiento de actividades. La medida responde a un proceso previo de mediciones acústicas y resoluciones judiciales, y tiene como objetivo reducir los elevados niveles de ruido registrados en el barrio.
Restricciones a nuevas actividades y terrazas
La declaración de ZAS implica la suspensión de la concesión de nuevas licencias para la instalación o ampliación de locales, así como la prohibición de nuevas autorizaciones para sistemas de ambientación musical. También se limita la apertura de nuevas terrazas de hostelería en dominio público que supongan un aumento de superficie ocupada.
Además, se crea una mesa permanente de trabajo integrada por representantes del Ayuntamiento, asociaciones vecinales, consumidores y el sector hostelero y turístico, con el objetivo de hacer seguimiento de la aplicación de las medidas y su impacto en la convivencia del barrio.
Posiciones enfrentadas en el debate
Durante el pleno intervinieron representantes vecinales y del sector hostelero. Desde la Associació de Veïns Russafa Descansa se recordó el largo proceso judicial previo y la definición de ZAS como áreas con niveles elevados de ruido derivados de la actividad recreativa, el tráfico y la concentración de locales.
En representación de la hostelería, Vicente José Pizcueta advirtió de que la medida “quedará como una fecha marcada en rojo para el turismo y la cultura de València”, criticando que las ZAS deberían centrarse en la prevención del ruido y no en la limitación de la actividad económica.
Defensa municipal de la medida
El concejal de Mejora Climática, Acústica y Eficiencia Energética, Carlos Mundina, ha defendido la ZAS como una herramienta para conciliar el derecho al descanso vecinal con la actividad cultural y gastronómica del barrio. Ha señalado además que su aplicación responde al cumplimiento de un mandato judicial y se basa en estudios técnicos y un proceso de exposición pública con alegaciones.
Críticas de la oposición
La oposición ha cuestionado el alcance de la medida. La concejala socialista Elisa Valía ha señalado que la ZAS es “ineficaz y más estética que real”, aportando datos de ruido por encima de los niveles recomendados en varias calles del barrio. Por su parte, el concejal de Compromís Giuseppe Grezzi ha calificado la propuesta como “de mucho ruido y pocas nueces”, criticando la falta de participación en su diseño.
Desde el equipo de gobierno se ha defendido la gestión del proceso, recordando que se completaron los estudios sonométricos, se activaron medidas preventivas en 2024 y se aplicaron medidas cautelares posteriormente.
Horarios y régimen de funcionamiento
La nueva regulación establece también limitaciones horarias para la ocupación de la vía pública con mesas y sillas, así como para el cierre de discotecas, con horarios diferenciados entre días laborables y fines de semana, y excepciones en fechas festivas como Fallas, Nochebuena o Nochevieja.












