Enrique Arias Vega: El PSOE en su hora crítica
El batacazo en Extremadura no es una catástrofe, pero sí el síntoma de que las cosas van mal en el partido socialista. Seguramente su resultado no habría sido tan malo de no llevar como cabeza de lista a un imputado, pero sí lo suficiente como para haber perdido las elecciones.
Así que se ha puesto en cuestión lo que parecía incuestionable: la continuidad de Pedro Sánchez al frente del partido. Son voces mínimas, pero algo es algo, como que el alcalde de León, José Antonio Díez, pida un congreso extraordinario para renovar el liderazgo. O que la ex directora de El País, Soledad Gallego Díaz y el periodista de izquierdas Martínez Soler pretendan que el Presidente ceda su puesto a una militante femenina, por aquello de la violencia de género, supongo.
El asunto se le complica a la actual dirigencia ante las malas perspectivas electorales de estos meses en las elecciones autonómicas de Aragón y Castilla y León, pese a que el PSOE agite el espantajo de la extrema derecha como alternativa a sus siglas.
No obstante, el partido socialista no está enterrado, ni mucho menos el sanchismo, como se ve del escaso despegue del Partido Popular de sus oponentes, con un Núñez Feijóo que no acaba de entusiasmar a la ciudadanía. Además, para evitar la victoria del PP en unas generales, el Gobierno se está encargando de una serie de medidas populistas, que van desde la subida del sueldo a los funcionarios, hasta el aumento del 11,4 por ciento de las pensiones no contributivas.
Así que haría bien el PP en no confiarse, porque una cosa es que el PSOE esté en una hora crítica y otra muy distinta que se halle en su hora final.










