Loquillo cierra el año musical del Roig Arena con un concierto cargado de clásicos, energía y homenaje al rock español en el marco de su gira Corazones Legendarios
Loquillo ha llevado el rock clásico al Roig Arena en el último concierto del año del recinto valenciano, firmando una noche cargada de nostalgia, energía y grandes himnos que han marcado a varias generaciones. A punto de cumplir cinco décadas sobre los escenarios, el artista catalán volvió a demostrar que su autenticidad y presencia escénica siguen intactas.
El concierto, enmarcado en la gira Corazones Legendarios, comenzó alrededor de las nueve de la noche con “En las calles de Madrid”, uno de los temas más emblemáticos de la Movida Madrileña. A partir de ahí, el espectáculo se convirtió en un recorrido por distintas etapas de su carrera, combinando clásicos de los años ochenta y noventa con canciones más recientes como “Línea clara” o “Sol”, todo ello con un sonido renovado y potente.

Repaso a cinco décadas de carrera de clásicos del rock español
Durante casi dos horas de rock español, el público acompañó al artista coreando temas como “Memoria de jóvenes airados”, “El ritmo del garaje” o “Rock and roll actitud”. Uno de los momentos más intensos de la noche llegó con “El rompeolas”, convertido en un auténtico himno colectivo interpretado al unísono por los miles de asistentes que llenaron el recinto.
El concierto dejó también espacio para la cercanía y la anécdota. Sobre el escenario, presidido por una camiseta del Valencia Basket personalizada con su nombre, Loquillo se dirigió al público para recordar su etapa en el servicio militar y su relación con el baloncesto, destacando la figura de Pedro Martínez, actual entrenador del Valencia Basket, al que calificó como “el mejor entrenador de Europa”.

Loquillo cerró con sus temas más emblemáticos que coreó todo el público valenciano
El tramo final del recital reunió algunos de los temas que consolidaron definitivamente a Loquillo como una de las grandes figuras del rock nacional. “Feo, fuerte y formal”, “Rock and roll star” y “Cadillac solitario” pusieron el broche de oro a una noche que cerró el calendario de conciertos del Roig Arena reafirmando la vigencia de un artista convertido ya en leyenda.












