El Ayuntamiento de Valencia ha iniciado la instalación de 152 nuevas jardineras de hormigón en la plaza del Ayuntamiento (123 unidades) y en la avenida Marqués de Sotelo (29), en sustitución de las 182 actuales, que serán retiradas por no cumplir los criterios de diseño ni estética acordes con el entorno histórico del centro.
“Iniciamos el cambio de los maceteros feos para dignificar la imagen de la plaza del Ayuntamiento”, ha señalado el concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, durante la supervisión de los trabajos. Según ha explicado, esta actuación se enmarca en el Plan Valentia, basado en el catálogo de criterios urbanos para el ámbito de Ciutat Vella.
Mejora estética y funcional
Giner ha asegurado que el nuevo mobiliario “contribuirá a que vecinos y visitantes encuentren una plaza del Ayuntamiento mucho más bonita durante la decoración navideña”.
El cambio, ha recordado, “responde a un clamor vecinal, porque a nadie le gustaban los maceteros actuales, y fue además uno de los compromisos de la alcaldesa María José Catalá”.
Las nuevas jardineras presentan cinco modelos distintos —cuadrados, cónicos y piramidales— con alturas que oscilan entre los 45 y 123 centímetros.
Las plantas seleccionadas serán resistentes, de bajo consumo de agua y mínimo mantenimiento, adecuadas al clima mediterráneo y al uso intensivo del espacio público.
No se emplearán especies invasoras ni exóticas.
Además, se sustituirán los 37 bancos actuales por 42 nuevos de madera tratada y patas de hierro, 36 de ellos en la plaza y 6 en Marqués de Sotelo.
Diseño unificado y sostenible
El diseño de las jardineras se ha elaborado conforme a la guía de estilo urbano de València, que busca homogeneizar los elementos del mobiliario público.
El objetivo es que estos modelos se utilicen también en futuros proyectos, como la nueva plaza de San Agustín o el eje entre plaza de España, calle San Vicente y avenida del Oeste.
“La inversión total prevista es de 430.000 euros”, ha precisado Giner, quien ha adelantado que parte de los maceteros antiguos se reubicarán: algunos se destinarán a colonias felinas, otros se colocarán en solares vecinales y los restantes se almacenarán para futuros usos.
Respeto al patrimonio urbano
Según el concejal, la intervención “busca unificar acabados, tonalidades y proporciones, garantizando la compatibilidad con la protección patrimonial del centro histórico”.
El diseño, ha añadido, es “de geometrías simples y líneas limpias, con un lenguaje formal contemporáneo pero atemporal”, evitando soluciones decorativas que rompan la coherencia visual de la plaza.
“Esta actuación se integra plenamente en el proyecto de remodelación de la plaza del Ayuntamiento que se está redactando y forma parte del compromiso municipal con la estética, la sostenibilidad y el respeto al patrimonio urbano”, ha concluido Giner.









