Casi un año después de la tragedia provocada por la riada del 29 de octubre, el Gobierno central solo ha abonado las ayudas de primera necesidad —destinadas a paliar los daños materiales en viviendas y enseres— al 17,9 % de las familias valencianas afectadas que las solicitaron. En otras palabras, el 82,1 % de las familias que pidieron estas ayudas aún no ha recibido ni un euro.
Según los datos facilitados por el propio Ejecutivo, solo 7.497 familias han cobrado las ayudas, por un importe total de 124 millones de euros, de las 41.674 solicitudes presentadas. Cabe destacar que el Gobierno redujo la cifra de familias solicitantes, que inicialmente cifró en 43.592, para dejarla ahora en 41.674.
Esto significa que unas 34.000 familias continúan a la espera del pago. Si se toma como referencia el importe medio abonado hasta el momento —16.538 euros por familia, según los datos publicados por el Gobierno en junio—, la deuda pendiente del Ejecutivo de Pedro Sánchez con las familias valencianas afectadas por la DANA asciende a unos 565 millones de euros.
Estas ayudas son esenciales para que los hogares puedan recuperar su estabilidad económica tras los daños sufridos. La falta de pago por parte del Gobierno está poniendo en riesgo la recuperación de miles de economías domésticas.
Por el contrario, la Generalitat Valenciana ha abonado ya 240 millones de euros en ayudas de primera necesidad a unas 27.000 familias, el doble de lo que ha pagado el Ejecutivo central. Además, el Consell ha financiado estas ayudas con recursos propios, sin contar con fondos a fondo perdido del Gobierno central.
Asimismo, la Generalitat ha gestionado las ayudas de forma ágil y directa, evitando trámites administrativos y burocráticos, de manera que las familias han recibido el dinero directamente en sus cuentas, facilitando así una respuesta rápida y efectiva a las necesidades más urgentes tras la catástrofe.









