Enrique Arias Vega: Propalestinos o antijudíos
La excursión de la flotilla a Gaza no fue para aliviar el sufrimiento palestino, sino para provocar a Israel y tener una excusa más de acusarle de Estado torturador que no merece estar entre las naciones civilizadas.
Éste es un ejemplo más de una extrema izquierda que más que propalestina es antijudía.
Para corroborarlo tenemos el plan de paz, que en principio rechaza este colectivo porque en él se acaba excluyendo a Hamás, el grupo terrorista que inició el conflicto y que lleva veinte años sojuzgando a los gazatíes.
Creo que a estas alturas de la película nadie en su sano juicio avala la crueldad de la respuesta de Tel Aviv y no quiere sino que el pueblo palestino encuentre la paz que obviamente merece. Pero para esa extrema izquierda, digo, no es suficiente y desearía la desaparición del Estado de Israel en pro de una Palestina que fuese desde el río hasta el mar.
Estamos hablando, pues, de antijudaísmo, el cual tiene sutiles manifestaciones, desde la retirada de Eurovisión si participa Israel hasta haber obligado a quitar cualquier referencia a aquel país en su equipo ciclista. No olvidemos tampoco actos menores como la prohibición del Barça a que entrene en su pabellón deportivo el equipo de baloncesto Hapoel.
Ninguna de estas acciones benefician directa o indirectamente a los sufridos gazatíes, como sí lo hace en cambio el plan de paz que no supone un genocidio para el pueblo de Gaza, como se nos ha hecho creer que era la intención de Israel, sino la posibilidad de un desarrollo en libertad y una mejora de sus condiciones de vida.











