El Grupo de Inspección y Vigilancia de los Viales Ciclistas, conocido como la unidad en patinete de la Policía Local, ha comenzado a operar en Valencia con el objetivo de mejorar la convivencia en los carriles bici.
Este equipo, pionero en España, patrulla sobre patinetes eléctricos en una red que alcanza los 200 kilómetros en la ciudad.
Cerca de 300 denuncias en un mes
Desde su puesta en marcha hace apenas un mes, los agentes han interpuesto cerca de 300 denuncias a conductores de patinetes eléctricos y bicicletas por diversas infracciones.
Entre las más frecuentes destacan circular con auriculares o dispositivos de sonido (119 sanciones), saltarse semáforos en rojo (41) y no utilizar casco (32).
También se han registrado denuncias por exceso de velocidad (17), incumplimientos técnicos de los vehículos (14) y conducción bajo los efectos de drogas (8).
Control del uso indebido de los carriles bici
La unidad también ha sancionado conductas como circular por aceras (5 casos), usar el teléfono móvil mientras se conduce (4) o invadir carriles no permitidos como el bus.
Además, se han detectado infracciones relacionadas con la carga transportada en los vehículos, que puede comprometer la estabilidad y la seguridad.
Reducir la siniestralidad, principal objetivo
La creación de esta unidad responde al aumento de accidentes en los últimos años. Entre 2019 y 2023, los siniestros con vehículos de movilidad personal experimentaron un incremento del 186%.
El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, ha destacado que la labor de estos agentes es clave para garantizar el cumplimiento de la normativa y mejorar la seguridad tanto de usuarios como de peatones.
Un modelo que ya despierta interés
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, subrayó en su puesta en marcha que esta unidad puede convertirse en un referente para otras ciudades españolas.
En la actualidad, doce agentes patrullan en patinete dentro de la Unidad de Seguridad Vial, que cuenta con un total de 71 efectivos.
Tecnología adaptada al patrullaje urbano
Los vehículos utilizados han sido desarrollados por la empresa valenciana Cecotec, e incorporan mejoras como doble motor, frenos de disco, amortiguación independiente y equipamiento policial con sirena.
Además, cuentan con doble batería que permite una autonomía de hasta 80 kilómetros en condiciones de patrullaje urbano.










