El Ayuntamiento de Valencia ha reforzado el dispositivo de prevención de incendios forestales en la Devesa de El Saler ante las altas temperaturas y el riesgo extremo de fuego que afecta estos días a la ciudad. El operativo cuenta con efectivos del Parque de Bomberos de El Saler, la Policía Local, la Guardería Forestal y el voluntariado de Protección Civil, que patrullan de forma permanente el bosque en coordinación con el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat.
Además, el consistorio mantiene un día más el cierre de los accesos al paraje natural y la prohibición de circular por pistas y caminos, una restricción que afecta a vehículos, bicicletas y peatones, salvo en los casos de residentes, servicios esenciales, labores de mantenimiento, vigilancia o explotaciones agrarias autorizadas.
Continúan las restricciones para reducir el riesgo
Las medidas preventivas incluyen también la prohibición de transitar por sendas o campo a través, la suspensión de obras y trabajos en terrenos forestales y su entorno, así como del uso recreativo del fuego y de todas las autorizaciones para actividades deportivas en el monte.
El concejal de Prevención y Extinción de Incendios, Juan Carlos Caballero, ha visitado el Parque de Bomberos de El Saler y ha explicado que estas restricciones responden al nivel extremo de riesgo de incendios.
Caballero ha señalado que «la prohibición de la circulación por la Devesa es una medida que adopta el Ayuntamiento en concurrencia con la resolución de la Generalitat para evitar el mayor riesgo posible para la ciudadanía en una situación de riesgo extremo de incendios forestales».
Asimismo, ha recordado que el Parque de Bomberos de El Saler dispone de una dotación reforzada durante estos episodios para garantizar una respuesta rápida ante cualquier incidencia.
Activados los cañones SIDEINFO
El Ayuntamiento ha puesto en funcionamiento desde primera hora de la mañana los 11 cañones SIDEINFO instalados en la Devesa, que permiten refrescar la vegetación, proteger a la población residente y crear corredores húmedos que dificultan la propagación del fuego.
Estos dispositivos, de entre 12 y 16 metros de altura, lanzan agua hasta 42 metros de distancia y están conectados a un depósito autónomo desde el punto de vista energético. El sistema puede movilizar hasta 10.000 litros de agua por minuto, casi el doble de la capacidad de descarga de un avión anfibio convencional, y se complementa con otros 15 cañones SIDEINFO portátiles.
Según Caballero, esta infraestructura ayuda a reducir la temperatura del entorno y minimizar el riesgo de incendio en uno de los espacios naturales más sensibles del municipio.
Llamamiento a la prevención ciudadana
El concejal ha insistido en la importancia de que la ciudadanía siga las recomendaciones de las autoridades durante la ola de calor, prestando especial atención a personas mayores, menores y colectivos vulnerables.
Entre los consejos figuran mantener las viviendas frescas y ventiladas, evitar la exposición prolongada al sol, no realizar actividad física en las horas centrales del día, utilizar protección solar, hidratarse con frecuencia, vestir ropa ligera y no dejar nunca a personas o animales dentro de vehículos cerrados.
Caballero también ha apelado a la colaboración ciudadana y ha recordado que el programa València + Segura forma a la población para actuar correctamente ante episodios de calor extremo y riesgo de incendios forestales.
Refugios climáticos y fuentes de agua refrigerada
Como parte del dispositivo frente a la ola de calor, Valencia mantiene operativa una red de 39 refugios climáticos distribuidos por barrios y pedanías. Estos espacios municipales ofrecen confort térmico y protección a la población, especialmente a las personas más vulnerables.
Entre ellos figuran las Oficinas de la Energía, el Observatorio del Cambio Climático, el Palau de Congressos, centros municipales para personas mayores, bibliotecas, museos y otros equipamientos públicos.
Además, la ciudad dispone de 77 fuentes PUSDAR, puntos gratuitos de suministro de agua potable filtrada y refrigerada que permiten rellenar botellas de uso personal. Estas instalaciones incorporan sistemas de doble filtración, desinfección mediante luz ultravioleta y generación de ozono para garantizar la calidad del agua.









