El Ayuntamiento de Valencia celebra el Día Mundial de la Alimentación, que tiene lugar cada 16 de octubre, con actividades en los mercados municipales y la proyección de un documental.
El Centro Mundial para la Alimentación Urbana Sostenible (CEMAS) promueve durante estos días acciones de sensibilización ciudadana en los mercados, con el objetivo de fomentar hábitos alimentarios responsables y sostenibles.
Un mural interactivo invita a la población a reflexionar y avanzar hacia una alimentación más sostenible, con recomendaciones como comprar productos de proximidad, planificar menús semanales, evitar el desperdicio alimentario, incrementar el consumo de legumbres y cereales integrales, reducir envases y frecuentar los mercados municipales.
Compromiso del Ayuntamiento con la sostenibilidad
El concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética y presidente del CEMAS, Carlos Mundina, ha participado en las actividades del Mercado Central y ha reafirmado el compromiso municipal con la sostenibilidad: “Nuestro objetivo es avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles desde el punto de vista económico, social y medioambiental, en los que las ciudades juegan un papel clave”, ha señalado.
Documental sobre la ciudad y la alimentación sostenible
Además, el próximo lunes 20 de octubre, el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acogerá la proyección del tráiler del documental
“Valencia, la ciudad que alimenta un cambio sostenible”, una producción impulsada por el CEMAS que muestra el potencial de la ciudad en materia de alimentación, gastronomía y sostenibilidad.
Con estas acciones, el CEMAS busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de los hábitos alimentarios y el poder transformador de las personas consumidoras.
Un llamamiento global de la FAO
El Día Mundial de la Alimentación, promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), tiene como finalidad concienciar sobre los retos de los sistemas alimentarios actuales: el incremento de enfermedades derivadas de una dieta deficiente, el desperdicio de alimentos y el impacto ambiental del modelo de consumo.












