La Comisión Europea ha aprobado el proyecto “Urban Flow” presentado por el Ayuntamiento de Valencia, Valencia Innovation Capital y Valencia Clima i Energia. La iniciativa se enmarca en el programa Horizon Europe y busca transformar las pedanías de La Torre, El Forn d’Alcedo y Castellar-L’Oliveral. Estas zonas, dañadas por recientes episodios de dana, se convertirán en espacios urbanos más resilientes y adaptados al clima.
Financiación y soluciones piloto en Valencia para la adaptación climática
El presupuesto total asciende a 17 millones de euros. De esa cantidad, Valencia recibirá 3,4 millones para financiar un plan local que incluye soluciones piloto. Entre ellas, la gestión dinámica del bordillo urbano, el uso de gemelos digitales, la movilidad compartida y sostenible, herramientas de transición energética y medidas de protección frente al calor extremo. También se integrarán datos en un Mobility Data Space para mejorar la planificación urbana.
Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, señaló que este apoyo europeo “reconoce el compromiso de Valencia con una recuperación que va más allá de la reconstrucción”. Carlos Mundina, concejal de Mejora Climática y Eficiencia Energética, destacó que “Urban Flow” refuerza la estrategia municipal para lograr infraestructuras más eficientes y alineadas con la neutralidad climática.
Transformación urbana en las pedanías del sur de Valencia
El proyecto también se desarrollará en Tampere (Finlandia) y Florencia (Italia). Además, contará con el seguimiento de Bruselas, Gdansk, Pilsen y Edimburgo. Este enfoque facilitará que las soluciones aplicadas en Valencia se repliquen en otras ciudades europeas.
Las actuaciones en las pedanías del sur reorganizarán el espacio público. Se dará prioridad a la movilidad sostenible y a la conexión entre zonas urbanas y rurales. También se aplicarán soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la gestión de aguas pluviales y reducir el riesgo de inundaciones.
Otras medidas incluyen el impulso del autoconsumo colectivo de energías renovables y la descarbonización de edificios públicos. Se incorporarán sistemas de monitorización ambiental y el uso de inteligencia artificial en la Oficina de la Energía. Además, habrá procesos de participación ciudadana para diseñar soluciones adaptadas a las necesidades del vecindario.
Con “Urban Flow”, Valencia se consolida como referente europeo en adaptación urbana al cambio climático. El proyecto refuerza su compromiso con la Misión Europea de Ciudades Inteligentes y Climáticamente Neutras y marca un paso decisivo hacia una ciudad más innovadora, sostenible e inclusiva.










