Las asociaciones vecinales de la ciudad de València integrantes de los Consejos de Salud Básicos han manifestado su profunda preocupación ante las directrices trasladadas recientemente desde distintos departamentos de salud de la Comunitat Valenciana, en las que se indica que dichos consejos no deben incorporar en acta reivindicaciones, críticas o demandas relacionadas con el funcionamiento del sistema sanitario público.
Las entidades consideran que esta interpretación supone una grave restricción de la participación ciudadana y una desnaturalización del papel que el propio Decreto 47/2023, de 31 de marzo, del Consell, reconoce a los Consejos de Salud Básicos como órganos permanentes, intersectoriales y con independencia funcional destinados a fomentar la acción comunitaria en salud.
Denuncian limitaciones al debate sanitario
Según denuncian las asociaciones vecinales, impedir que los consejos puedan debatir, reflejar o trasladar preocupaciones relacionadas con el estado de los centros de salud, la accesibilidad sanitaria, la falta de recursos, las listas de espera o el deterioro de la atención primaria supone convertir estos órganos en espacios meramente testimoniales, vacíos de capacidad real de participación social.
Las asociaciones vecinales consideran especialmente grave que estas restricciones provengan de instrucciones trasladadas desde la propia Dirección General de Atención Primaria. Según denuncian, en un correo remitido el pasado 11 de marzo a todos los departamentos de salud, se comunicaba que “no es función de los consejos de zona básica de salud decidir, por ejemplo, cambiar el nombre del centro de salud o aumentar una prestación”, añadiendo además que “hay colectivos que aprovechan para hacer constar en el acta asuntos que no proceden”.
Las entidades alertan de un intento de censura
Para las entidades ciudadanas, este posicionamiento supone un intento evidente de censurar y limitar los debates dentro de los órganos de participación, además de transmitir una visión restrictiva e incompatible con el espíritu del Decreto 47/2023 y con los principios de participación comunitaria promovidos por la Organización Mundial de la Salud.
Las asociaciones recuerdan que el propio marco normativo valenciano reconoce que la salud depende de factores sociales, económicos, ambientales y comunitarios, y que la participación ciudadana constituye un principio rector del sistema público de salud. En este sentido, subrayan que tanto el Plan de Salud de la Comunitat Valenciana como la Estrategia de Salud Comunitaria sitúan la gobernanza participativa y la implicación de la ciudadanía como elementos fundamentales para garantizar políticas públicas eficaces y equitativas.
Asimismo, destacan que este modelo se encuentra alineado con las recomendaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con los principios de la Carta de Ottawa, que defiende el empoderamiento de las comunidades y la existencia de mecanismos reales de participación social en materia de salud.
Preocupación por el estado de la atención primaria
Las entidades vecinales consideran especialmente grave que se pretenda limitar la capacidad de los Consejos de Salud Básicos para analizar el funcionamiento del sistema sanitario en cada zona, precisamente en un contexto marcado por el deterioro progresivo de la atención primaria, la falta de profesionales, el debilitamiento de los programas de prevención y promoción de la salud y la creciente preocupación ciudadana por el futuro de la sanidad pública.
Además, advierten de que la sanidad valenciana se sitúa entre las que menor inversión pública por habitante reciben en el conjunto del Estado, una situación que, según denuncian, está provocando un progresivo deterioro del sistema sanitario público. En este sentido, alertan del incremento de las listas de espera, de los tiempos de demora para consultas y pruebas diagnósticas, así como de las dificultades de acceso a la atención primaria, “la atención primaria es la puerta de entrada al sistema sanitario público y un pilar fundamental de la salud comunitaria, así como de la participación ciudadana”.
Reclaman más participación y autonomía para los consejos
Además, las entidades apuntan que, tras la aprobación del Decreto 47/2023, de 31 de marzo, del Consell, y después de más de 3 años sin desarrollo efectivo de estos órganos de participación, sólo se han constituido el 70% de los Consejos de Salud Básicos en toda la Comunitat Valenciana.
En este sentido, recuerdan que los Consejos de Salud Básicos no tienen funciones ejecutivas ni decisorias, pero sí constituyen espacios fundamentales para detectar problemas, compartir diagnósticos comunitarios, proponer mejoras y trasladar a la administración sanitaria las necesidades reales de la población.
Por ello, las asociaciones vecinales han solicitado formalmente a la Conselleria de Sanidad que aclare y rectifique cualquier instrucción que pueda interpretarse como una limitación del derecho de participación, de la libertad de expresión o de la capacidad de deliberación de estos órganos, que constituya los consejos que aún no lo han hecho después de 3 años y fomente sus convocatorias en los Departamentos y zonas básicas.
Igualmente, reclaman que se garantice el respeto a la autonomía funcional de los Consejos de Salud Básicos y que se preserve su papel como instrumentos de transparencia, participación efectiva y defensa de una sanidad pública, comunitaria y de calidad.
Las entidades vecinales expresan por ello su gran preocupación ante la evolución del sistema sanitario valenciano y hacen un llamamiento a la ciudadanía y a las instituciones para exigir “un cambio de rumbo frente al desmantelamiento de la sanidad pública valenciana”. “Si la propia Dirección General censura qué temas pueden tratarse en un órgano de participación ciudadana, algo va muy mal”, concluyen.









