¿Qué es peor el delito o el remedio municipal?, se preguntan desde el Círculo de Defensa del Patrimonio

Eso de qué es peor si el remedio o la enfermedad va que ni pintado a las actuacioens de la Concejalía de Patrimonio Histórico Municipal en Valencia. Si la semana pasada el Círculo de defensa del Patrimonio advertía de un «delincuente» que había cometido un delito de agresión contra el patrimonio sobre varios BRL del entorno del Jardín del Turia, ahora vista la intervención municipal, no sabemos qué ha causado más daños, si la pintada o la «supuesta limpieza».

La escandalosa nueva intervención «de limpieza»

Después de la intervención que se hizo sobre el Frontón de Lo Rat Penat que tuvo que ser remozada después de pintar letras inexistentes o inventarse nuevas palabras en latín, llega «el lijado de pintadas».

Así, sobre el BRL indica el Círculo de Patrimonio que se ha abrasado los sillares de piedra del conjunto escultórico del Salvador de Jesús Castelló.

Tal y como puede comprobarse en estas fotografías al detalle, parece haberse utilizado una especie de cepillo de puas que nos ólo no ha acabado con la pintada sino que ha dañado el sillar de piedra BRL.

Una nueva actuación chapucera que ya ha levantado las críticas de personas y empresas expertas que lo han calificado de «nueva chapuza».

La concejal responsable no sabe nada

Gloria Tello, la concejal responsable asegura que va a preguntar qué ha pasado para realizar esa intervención.

Pero ya en repetidas ocasiones hemos visto actuaciones chapuceras de los servicios municipales, como la base de la Torre en el túnel junto a la Plaza del Portal Nou que para tapar una pintada se pintó de gris.

Incluso las «pintadas» en edificios históricos como La Casa del Agua (Fotos de abajo) donde se repinta en vez de eliminar pintadas y se utiliza un color diferente al de la fachada, dando sensación de «chapuza, pegote y abandono». O más recientemente en La ceramo.

Demasiados errores

Los errores en la limpieza no paran de producirse, así como no paran las pintadas, que son agresiones contra estos bienes y no «gamberradas» como algunos miembros del equipo de gobierno se empeñañ en blanquear los delitos contra el patrimonio de todos.

Hasta el propio alcalde sugirió que en una gran ciudad «deberíamos de acostrumbrarnos a las pintadas y graffitis». Un problema no resuelto en Valencia y con nula voluntad política de resolverlo por los actuales gestores municipales.