El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido en Almería una PAC fuerte para el sector hortofrutícola, plenamente europea y sin cofinanciación nacional. A su juicio, introducir financiación estatal o autonómica en las ayudas pondría en riesgo la estabilidad del modelo actual.
Barrachina ha realizado estas declaraciones durante la Asamblea General de la AREFLH, que se celebra en Almería los días 16 y 17 de marzo y que incluye una conferencia pública centrada en el futuro de las intervenciones sectoriales en la próxima Política Agraria Común.
Rechazo a la cofinanciación nacional de las ayudas
Durante su intervención, el conseller ha advertido de que una de las principales amenazas para el sector hortofrutícola en el próximo periodo de programación sería exigir a los Estados miembros una cofinanciación del 30 % de las ayudas a través de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas.
“No podemos aceptar un modelo que rompa la uniformidad de las ayudas, genere desigualdades territoriales y debilite un instrumento que ha sido decisivo para modernizar y reforzar la competitividad del sector”, ha señalado.
Barrachina ha insistido en que la posición de la Comunitat Valenciana es clara: “más PAC, más presupuesto agrícola, menos burocracia y una política plenamente europea, sin renacionalización financiera ni competencial”.
El sector agroalimentario valenciano bate récord exportador
El conseller también ha destacado el peso del sector agroalimentario valenciano, que en 2025 alcanzó un récord histórico de exportaciones con 10.197 millones de euros.
Esta cifra sitúa a la Comunitat Valenciana como la tercera autonomía exportadora de España en el ámbito agroalimentario.
Según Barrachina, este liderazgo está ligado en parte al apoyo europeo a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas (OPFH), especialmente en un territorio marcado por el minifundismo y la necesidad de ganar dimensión comercial.
“La ayuda sectorial a las OPFH ha funcionado. Ha favorecido la reestructuración de las entidades, ha impulsado procesos de integración y ha permitido que muchas explotaciones sigan siendo viables en un entorno cada vez más exigente”, ha señalado.
Propuesta de transición hasta 2032
La Generalitat ha reiterado su oposición a la cofinanciación de estas ayudas y ha reclamado que cualquier organización de productores con un programa operativo aprobado pueda finalizarlo con financiación íntegra europea.
La Comunitat Valenciana propone que este periodo transitorio se mantenga al menos hasta 2032.
Como alternativa, plantea que cualquier aportación nacional sea únicamente testimonial, con un máximo del 5 % en los próximos periodos de programación.
Defensa de una PAC plenamente europea
Barrachina ha recordado que la financiación íntegramente comunitaria ha garantizado hasta ahora un tratamiento uniforme para todas las organizaciones de productores.
A su juicio, introducir una cofinanciación entre Estado y comunidades autónomas generaría mayor complejidad administrativa y posibles desequilibrios territoriales en un país descentralizado como España.
“El reto no es un simple ajuste técnico. Está en juego la continuidad de un modelo que ha ayudado a los pequeños productores, ha dado estabilidad al sector y ha permitido adaptar nuestras estructuras a la evolución de los mercados”, ha concluido.












