La Diputación de Valencia ha anunciado el proyecto que convertirá el actual camino pecuario entre Tavernes de la Valldigna y Xeraco en una carretera en condiciones óptimas para el tráfico. La actuación, impulsada por el área de Carreteras, responde a una demanda vecinal que se remonta a 1990 y solucionará un punto negro en la conexión viaria de la Safor.
El nuevo vial, de 4,4 kilómetros, unirá la CV-603 y la CV-605 y dará continuidad al eje que conecta Cullera con el Grau de Gandia. La vía actual, sin arcén ni garantías mínimas de seguridad, soporta una media diaria de 1.800 vehículos, incluidos los que acceden desde las playas de Tavernes y Cullera hacia Gandia.
La vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, ha detallado que el proyecto incluye la ampliación de la calzada, la incorporación de arcenes y la construcción de un carril ciclopeatonal de tres metros de ancho en el tramo de Xeraco. Además, se están realizando estudios ambientales para adaptar la obra al terreno, que presenta zonas inundables.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, ha remarcado que este plan “da respuesta a una reivindicación histórica” y reafirma el compromiso de la institución con los 266 municipios de la provincia. Por su parte, el alcalde de Xeraco, Avelino Mascarell, ha celebrado que el proyecto mejora “la seguridad, la accesibilidad y el turismo”.

El desbloqueo de esta iniciativa ha sido posible tras el deslinde de la vía pecuaria por parte de la Generalitat, que ha permitido su incorporación como dominio público viario. La Diputación busca ahora que se catalogue como carretera para ejecutar una obra que beneficiará a toda la comarca. Con esto, la Diputación de Valencia refuerza su apuesta por la movilidad segura y conectada en la Safor. El proyecto, en fase técnica, marcará un antes y un después en la vertebración territorial de la comarca.











