La vicepresidenta primera de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, presentó este lunes en la Feria del Libro ‘Exercir la justicia amb perspectiva de gènere’, la reflexión de Susana Gisbert, fiscal especializada en delitos de odio, sobre la necesidad de la mirada violeta en los juzgados. El título, publicado en la colección Estudios Universitarios de la editorial Alfons el Magnànim de la Diputación, “es un punto de inflexión que nos permite abrir el debate y transformar mentalidades a veces ancladas en la tradición más retrógrada”, señaló Enguix en la presentación de la obra en la Feria de Viveros.
Para Natàlia Enguix «no es necesario justificar este tipo de publicaciones, pero para quienes mantienen esa visión retrógrada de la realidad podemos responder con hechos: el año pasado fueron asesinadas 46 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas, y este año llevamos 16 en menos de cuatro meses». ¿Qué tiene que ver la justicia en esta lacra social? La responsable de Igualdad en la Diputación lo tiene claro: «para juzgar estos crímenes tenemos un mundo judicial que, a menudo, no dispone de suficiente preparación para plantear soluciones, porque no llevan las gafas violeta».
“Cuando se explican las cosas de manera didáctica, en debates, conferencias o publicaciones como la de Susana, o como las que venimos impulsando desde el área de Igualdad, con manuales como el del urbanismo con perspectiva de género, es cuando la gente empieza a entender lo que es esa perspectiva y que no es un ente abstracto inventado por las feministas”, expresó la vicepresidenta primera de la Diputación en el marco de la feria del libro. Para Enguix, “es necesario ser conscientes de que partimos de una situación de desigualdad entre hombres y mujeres para acabar con esa desigualdad y hacer justicia”.
La aplicación de las gafas violeta en el sistema judicial
En palabras de Susana Gisbert, “la perspectiva de género es una herramienta de interpretación y aplicación de las normas que tiene en cuenta esa desigualdad existente entre hombres y mujeres para aplicar soluciones que la corrijan, o al menos no la aumenten o perpetúen”. En base a esta definición, la autora del libro publicado por el Magnànim se pregunta: ¿llevan los tribunales las gafas violeta cuando imparten justicia? La fiscal especializada en delitos de odio emplea un lenguaje claro, repleto de ejemplos reales, para mostrar cómo se aplica, o se evita aplicar, la perspectiva de género en nuestro sistema judicial.
Gisbert nos invita a un viaje por la historia reciente, las leyes y los estereotipos que todavía pesan sobre mujeres, niñas y niños. A partir de casos concretos, la autora repasa los puntos ciegos de la justicia y propone caminos para corregirlos, con la idea central de que “no alcanzaremos la igualdad real sin esa mirada violeta en los juzgados”. En opinión de la autora, “la igualdad que proclaman las normas continúa siendo solo formal en demasiadas ocasiones”.
Susana Gisbert (Valencia, 1966) es licenciada en Derecho por la Universitat de València y fiscal desde 1992, especializada en violencia de género, delitos de odio y memoria democrática. Ha publicado artículos de opinión de índole feminista y jurídica en medios de comunicación y es la creadora del blog ‘Con mi toga y mis tacones’. Entre los libros que ha publicado destacan ‘Descontando hasta cinco’, ‘101 valencianas frente al espejo’, ‘Bessones’ y ‘Em deien Caratrista’.
El IX Feminario como antesala del debate feminista
La presentación del libro de Susana Gisbert abre la semana en la que está previsto celebrar el IX Feminario de la Diputación, el foro de debate en clave feminista coordinado por el área provincial de Igualdad. “El Feminario es un claro ejemplo de las actividades culturales y educativas que orientamos a la sensibilización social”, recordó la vicepresidenta Enguix, quien avanzó el interesante debate de este año en torno a la abolición de la prostitución, con la participación de académicas, juristas, periodistas, activistas y mujeres supervivientes.












