El servicio de Devesa-Albufera ha retomado los trabajos de estabilización del flotón que se desprendió de la Mata del Brossar después de que los temporales del mes de febrero provocaran un nuevo desplazamiento. El movimiento no llegó a dificultar el flujo de agua hacia la toma del sistema de riego del Tancat de l’Illa.
Las actuaciones, que cuentan con los informes favorables de los organismos competentes en la gestión del Parque Natural, comenzaron en marzo, pero tuvieron que paralizarse con el inicio del periodo de nidificación. Los trabajos se han reanudado este mes de agosto, una vez finalizado dicho periodo.
El concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, ha destacado que “blindamos el flotón para frenar nuevos desplazamientos y proteger la Albufera. Actuamos sobre el problema, reforzamos los puntos más vulnerables y reducimos el riesgo de daños en canales e infraestructuras del lago. Prevenir, proteger y actuar: ese es el objetivo».
Refuerzo del flotón para proteger el entorno
Ante el riesgo de que nuevos episodios meteorológicos excepcionales provoquen más daños, los técnicos del Servicio Devesa-Albufera han realizado una intervención integral para consolidar su posición y minimizar, al mismo tiempo, la afección sobre la propia mata.
Entre las medidas previstas figuran el dragado para favorecer el paso del agua hacia el motor del Tancat de l’Illa y la consolidación del margen de la mata mediante el dragado del rastro con una retroexcavadora anfibia. El material extraído se depositará in situ para favorecer el paso del agua.
Además, se instalarán en todo el perímetro 85 postes de cuatro metros de altura y 16 centímetros de diámetro, separados por dos metros. La actuación también contempla la translocación de vegetación palustre y trabajos de dragado y depósito de sedimentos para reforzar los puntos de contacto con la orla perimetral.
“Aquí no hay improvisación ni parches. Los trabajos se planifican con criterios técnicos, se respetan los tiempos que exige la Albufera y, finalizado el periodo de nidificación, los hemos retomado inmediatamente. Planificamos, actuamos y resolvemos”, ha señalado Gosálbez.
Una intervención tras los daños de la riada
El concejal ha subrayado que “la riada provocó un problema excepcional y exige una respuesta seria. 85 postes, trabajos de dragado, refuerzo de márgenes y recuperación de vegetación. Una intervención técnica con un objetivo muy concreto: que el flotón deje de desplazarse y deje de ser un riesgo para el lago”.
La riada del 29 de octubre de 2024 provocó la rotura y el desenraizamiento de diversos fragmentos de la Mata del Brossar. El más grande fue este flotón, que la corriente arrastró y cuyo comportamiento posterior ha obligado a realizar diferentes intervenciones para evitar daños sobre los canales, la gestión hídrica y otras infraestructuras del lago.








