La presidenta del Instituto Valenciano para el Estudio de la Empresa Familiar (Ivefa), Emi Boix, y el director de la entidad, Juan Bolos, han mantenido una reunión con la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia y concejala de Hacienda y Presupuestos, María José Ferrer San Segundo, con el objetivo de analizar la situación actual de la empresa familiar y explorar posibles líneas de colaboración conjunta entre ambas instituciones.
Refuerzo de la colaboración público-privada para garantizar la continuidad empresarial
Durante el encuentro, Emi Boix destacó la importancia de reforzar la colaboración entre las instituciones públicas y las organizaciones empresariales para garantizar la continuidad, competitividad y aportación social de la empresa familiar, a la que definió como un pilar fundamental del tejido económico valenciano.
Retos fiscales, relevo generacional y crecimiento sostenible
La presidenta de Ivefa subrayó asimismo la necesidad de impulsar iniciativas que ayuden a las empresas familiares a afrontar los retos actuales, especialmente en materia fiscal, de relevo generacional y de crecimiento sostenible, poniendo en valor el papel del Ayuntamiento de València como aliado estratégico para el desarrollo y la consolidación de este tipo de empresas.
Voluntad compartida de avanzar en proyectos conjuntos
Por su parte, ambas entidades coincidieron en la conveniencia de seguir avanzando en proyectos conjuntos que favorezcan el desarrollo económico y la estabilidad de las empresas familiares en València, reforzando su papel como motor de empleo y cohesión social.
La política fiscal municipal como apoyo a la empresa familiar
La concejala de Hacienda y Presupuestos puso de relieve la apuesta del Gobierno municipal que preside la alcaldesa María José Catalá por confirmar en 2026, por tercer año consecutivo, la mayor bajada de impuestos y tasas de la historia del Ayuntamiento. Esta rebaja fiscal, aplicada desde 2024, incluye medidas de estímulo que benefician a la empresa familiar, como la reducción del 20% del tipo general del IBI de naturaleza urbana o la bonificación del 95% en la plusvalía entre vivos en la transmisión de inmuebles destinados a actividades económicas entre familiares directos.









