La Pobla de Farnals acogió este domingo el primer encuentro de trueque y moneda social G1 de l’Horta, una iniciativa celebrada en la Plaça de la Generalitat que reunió a vecinos y participantes procedentes de distintos municipios de la Comunitat Valenciana y también de Madrid.
La jornada estuvo organizada por el colectivo G1 Horta Nord y permitió dar a conocer modelos de intercambio alternativos basados en la colaboración, la economía comunitaria y las monedas sociales.
Más de 20 puestos participaron en la jornada
El encuentro contó con 23 puestos en los que se ofrecían productos y servicios de diferente tipo, como frutas y verduras de producción propia, ropa de segunda mano, artesanía, manualidades o servicios relacionados con la costura y los masajes.
Entre los participantes también se encontraba una cooperativa de semillas procedente de Castellón dedicada al intercambio y conservación de especies autóctonas.
El coordinador de la iniciativa en l’Horta Nord fue Pedro García, vecino de La Pobla de Farnals y exconcejal del Ayuntamiento.
Por su parte, el concejal de Comercio, Ferran Ortolà, destacó el valor de este tipo de propuestas centradas en “generar red social y comunidad frente a modelos que debilitan el comercio de proximidad”.
La moneda social G1 apuesta por la colaboración y el intercambio
La jornada permitió explicar el funcionamiento de la moneda social G1, conocida como “juna”, un sistema digital de intercambio que funciona mediante una aplicación móvil y un monedero virtual.
Este modelo facilita operaciones cuando no existe un intercambio directo entre productos o servicios, permitiendo completar transacciones dentro de la comunidad mediante el uso de “junas”.
A diferencia de las monedas tradicionales, la G1 no está diseñada para el ahorro ni la acumulación, ya que tiene una vida útil aproximada de dos años, lo que favorece su circulación constante y evita dinámicas especulativas.
Además, para acceder al sistema es necesario contar con el aval de otros miembros de la comunidad, reforzando así la confianza entre participantes.
Un movimiento que crece dentro y fuera de España
El sistema G1 forma parte de un movimiento internacional que gana presencia en distintos territorios europeos. En España cuenta con implantación en comunidades como Cataluña o el País Vasco, mientras que en el sur de Francia, especialmente en Toulouse, ha alcanzado un mayor desarrollo.
Según los impulsores de la iniciativa, en algunas de estas comunidades la moneda social ya se utiliza incluso para intercambios de mayor escala, como vehículos o viviendas.
La actividad del colectivo también continúa de forma online a través de grupos de Telegram y plataformas digitales como girala.net.









