El Ayuntamiento de Valencia instalará el próximo 2 de mayo la tradicional Cruz de Mayo en la fachada principal del consistorio, una pieza que este año adquiere un significado especial al estar dedicada a todas las madres con motivo del Día de la Madre.
La concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha destacado que la composición ha sido diseñada con especial cuidado para transmitir sensibilidad y arraigo cultural.
Una tradición que se mantiene viva
Por tercer año consecutivo, la cruz institucional presidirá la entrada del Ayuntamiento como símbolo de continuidad de una tradición profundamente arraigada en la ciudad.
“Se trata de un legado que merece ser conservado”, ha señalado Gil, subrayando el compromiso municipal con la preservación de las costumbres valencianas.
Diseño mediterráneo con identidad local
La Cruz de Mayo de 2026 estará elaborada con rosales de piti mino en tonos rosados, acompañados de manos florales en colores blanco, verde y rosa. La base vegetal incluirá elementos autóctonos como margaritas, verdes seleccionados de campos valencianos y pompón verde.
El conjunto se completará con orquídeas, lavanda, limonium, espigas y plantas aromáticas como el tomillo, aportando una estética natural que evoca el paisaje mediterráneo.
Elementos sorpresa dedicados a las madres
Como novedad destacada, la cruz incorporará detalles especiales pensados como homenaje a las madres, reforzando el carácter emocional de la instalación.
Según la concejala, este año se ha querido “dar un paso más” en el significado de la cruz, vinculándola directamente con una fecha tan significativa.
Concurso de Cruces de Mayo y nueva distinción
La instalación institucional se enmarca en el tradicional concurso organizado por Lo Rat Penat, que se celebra desde 1949 y reúne decenas de cruces florales por toda la ciudad.
Como novedad en 2026, se incorpora el premio extraordinario “Santo Cáliz de Valencia”, con dotación económica de hasta 700 euros, además de los premios habituales.
Una celebración con raíces históricas
La tradición de las Cruces de Mayo en Valencia se remonta al menos a 1925, consolidándose como una de las expresiones culturales más representativas de la primavera valenciana.
Estas cruces, elaboradas con flores naturales y elementos decorativos, reflejan la creatividad y el compromiso de asociaciones y vecinos por mantener viva esta tradición.












