La Policía Local de Valencia ha reforzado los controles sobre los patinetes eléctricos en distintos puntos de la ciudad, “dentro de una línea de actuación orientada a mejorar la seguridad vial, ordenar el uso de estos vehículos y responder a las demandas trasladadas por asociaciones vecinales en barrios donde se han detectado problemas de convivencia y uso ordenado del espacio público entre los vehículos de movilidad personal (VMP) y el resto de vecinos”, así lo ha asegurado hoy el concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell.
En concreto, la USAP y el Grupo de VMP de la Unidad de Seguridad Vial de la Policía Local de Valencia están intensificando los controles en los barrios de Saïdia, Orriols, Malvarrosa, La Roqueta y Beteró. El balance operativo de la primera semana asciende a 161 vehículos controlados, 219 denuncias y 129 inmovilizaciones de VMP. Esto supone que aproximadamente el 80,1 % de los vehículos inspeccionados acabaron inmovilizados.
Uso de tecnología y nuevas exigencias administrativas
“El refuerzo de estos controles permite combinar vigilancia preventiva, inspección técnica y actuación sancionadora cuando resulte necesario, priorizando aquellos puntos donde existan quejas vecinales, reiteración de conductas infractoras o riesgos específicos para personas vulnerables”, ha destacado Carbonell. En los controles se está utilizando el innovador medidor de potencia y velocidad de patines eléctricos, que permite inmovilizar y sacar de las calles los patines que superan las características técnicas que marca la normativa actual.
Como principal novedad, la Policía Local de València ha comenzado a exigir en estas actuaciones a las personas usuarias de patinetes eléctricos el seguro de responsabilidad civil, la inscripción del vehículo en el registro de la DGT y la etiqueta identificativa correspondiente. Esta nueva línea de control ya se ha aplicado en los cuatro barrios donde se han iniciado las actuaciones.
Novedad de los controles: seguro, inscripción en la DGT y etiqueta identificativa
La principal novedad de estas actuaciones es que la Policía Local de Valencia ha comenzado a exigir a las personas usuarias de patinetes eléctricos tres requisitos vinculados a la identificación, control y trazabilidad del vehículo:
- Seguro de responsabilidad civil;
- Inscripción del vehículo en el registro de la DGT;
- Etiqueta identificativa del vehículo.
La incorporación de estos controles permite comprobar no solo la conducta de la persona usuaria durante la circulación, sino también la situación administrativa del vehículo. Con ello se pretende reforzar la seguridad vial, facilitar la identificación de los patinetes eléctricos y avanzar hacia un uso más seguro, responsable y ordenado de estos vehículos en la ciudad.
Principales infracciones detectadas
El análisis de las denuncias permite identificar varios grupos de infracciones especialmente relevantes desde el punto de vista de la seguridad vial y del control de los patinetes eléctricos. Una de las infracción más numerosa fue circular utilizando cascos o auriculares conectados a aparatos de sonido, con 49 denuncias. El bloque relativo a la falta de seguro de responsabilidad civil suma 55 denuncias. También destaca el bloque de infracciones vinculadas al incumplimiento de las características técnicas reglamentarias, que incluye la manipulación del VMP para deslimitar la velocidad o la instalación de baterías externas modificando la instalación eléctrica. En total, este grupo alcanza 29 denuncias.
En materia de drogas, los controles permitieron detectar 8 infracciones relacionadas con resultado positivo en drogas. Además, se formularon 2 denuncias por negativa a someterse a las pruebas de detección de alcohol o drogas. Por falta de documentación se han interpuesto 16 multas, por no llevar casco 8, por circular por acera o zonas peatonales 7 y por otras infracciones de la normativa del tráfico 14.
Seguridad vial, convivencia y uso responsable
La Policía Local recuerda que los patinetes eléctricos forman parte de la movilidad urbana y deben circular respetando las normas de tráfico, las condiciones técnicas exigibles y las obligaciones de seguridad establecidas. Su uso debe ser compatible con la protección de peatones, la seguridad de las personas usuarias y la convivencia con el resto de vehículos. El refuerzo de estos controles tiene una finalidad preventiva, inspectora y correctora. No se trata únicamente de denunciar infracciones, sino de reducir situaciones de riesgo, responder a las demandas vecinales, reforzar la presencia policial en zonas con problemas de convivencia y avanzar hacia un modelo de movilidad más seguro, ordenado y responsable.







