El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha destacado que “proteger una especie como el petxinot es proteger una depuradora natural, la calidad del agua, la biodiversidad y el equilibrio de un espacio que es patrimonio de todos”.
Así lo ha señalado durante la presentación del programa de conservación ‘Alianza por el petxinot’ impulsado por la Generalitat en colaboración con la Fundació Oceanogràfic y la Fundació Aguas de Valencia, una unión estratégica, cuyo objetivo es proteger y poner en valor esta especie en peligro crítico de extinción y bioindicadora de la salud ecológica de l’Albufera.
Martínez Mus ha subrayado que el petxinot “es una especie pequeña y discreta, pero cumple una función esencial, ya que donde esta especie sobrevive, el ecosistema funciona, y donde desaparece, algo profundo se ha alterado”.
Durante su intervención, el vicepresidente tercero ha recordado que, tras el paso de la dana, la Generalitat detectó un riesgo concreto para esta especie en el entorno de l’Albufera, uno de los pocos puntos de reproducción conocidos del petxinot en la Comunitat Valenciana.
“Nuestra respuesta fue inmediata y los técnicos del Centro Acuícola de El Palmar y de la Fundació Oceanogràfic actuaron con rapidez y coordinación”, ha indicado.
Como resultado de esta actuación, se logró el rescate de más de 1.300 ejemplares, evitando la pérdida de una población esencial para la supervivencia de la especie.
“Este rescate no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia de conservación del patrimonio natural basada en la anticipación, el rigor técnico y la cooperación entre instituciones”, ha remarcado.
Martínez Mus ha señalado también que las náyades, como el petxinot, son especies extremadamente sensibles a las alteraciones del medio, y que décadas de dragados de acequias, transformaciones de canales, cambios en los niveles hídricos, procesos de salinización y la presencia de especies invasoras han situado a estas poblaciones en una situación muy delicada.
Proyecto de conservación
Desde 2005, el Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000, a través del Centro Acuícola de El Palmar, realiza un seguimiento continuo de estas especies, un trabajo que desde 2017 se ha reforzado mediante el convenio con la Fundació Oceanogràfic. Este esfuerzo se ha traducido en la creación de colonias ‘ex situ’ como medida de seguridad, el avance en la cría en cautividad y la mejora progresiva de los procesos científicos.
En este marco, el vicepresidente tercero ha destacado como hito relevante que actualmente se mantienen alrededor de 200 juveniles de ‘Unio mancus’ con más de ocho meses de vida, “un logro importante para una especie con un ciclo reproductor especialmente complejo”.
La incorporación de la Fundación Aguas de Valencia al proyecto supone, según Martínez Mus, “un paso decisivo”, al reforzar los recursos humanos y materiales y potenciar la divulgación y la concienciación social. “Conservar la biodiversidad no es solo una tarea técnica, es también una responsabilidad compartida”, ha afirmado.
El proyecto cuenta, además, con la implicación de los municipios con término en l’Albufera —València, Catarroja, Alfafar, Massanassa, Silla, Sollana, Sueca y Albalat de la Ribera—, así como de agentes medioambientales, regantes, la piscifactoría de El Palmar, la Universitat de València y la comunidad educativa de El Saler.
“Desde la Generalitat creemos firmemente que la protección del territorio exige constancia, colaboración y visión a largo plazo”, ha concluido Martínez Mus, quien ha asegurado que “proteger el petxinot es proteger l’Albufera, y proteger l’Albufera es proteger una parte esencial de lo que somos”.
El acto ha contado con la presencia de la presidenta de la Fundación Oceanogràfic, Celia Calabuig; la directora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Ana Ortell, así como representantes del Centro Acuícola de El Palmar, asociaciones locales del humedal, del sector educativo y agentes medioambientales.












