El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València ha alcanzado un logro histórico: se ha convertido en el primer centro español en realizar mil ablaciones de fibrilación auricular mediante electroporación,
Este procedimiento, también conocido como ablación con campos pulsados, ha situado a La Fe como referente internacional en cardiología, reafirmando su papel como hospital líder en innovación médica. “Con este hito, La Fe demuestra su compromiso con la excelencia clínica y con el bienestar de los pacientes”, destacó José Luis Poveda, gerente del hospital y del área sanitaria Valencia Sur.
Gracias a esta experiencia, el hospital se ha convertido en modelo de desarrollo de nuevos catéteres y participa en ensayos clínicos internacionales, colaborando además en el diseño de dispositivos médicos en fase precomercial. La labor investigadora del equipo de arritmias también ha tenido proyección internacional: en un congreso celebrado en Japón, los especialistas compartieron los resultados de un proyecto conjunto con la Universitat Politècnica de València, que ha dado lugar a una herramienta de cartografía cardíaca capaz de localizar en tiempo real el foco de la arritmia.

Es una técnica revolucionaria que combina precisión, seguridad y eficacia para devolver el ritmo natural al corazón.
La fibrilación auricular, que afecta a uno de cada tres adultos y es una de las principales causas de ictus y fallos cardíacos, encuentra en la electroporación una alternativa avanzada al tratamiento convencional. Frente a las técnicas tradicionales, esta nueva tecnología reduce las complicaciones, acorta el tiempo de intervención y mejora la recuperación del paciente.
“El cambio en la calidad de vida de los pacientes es enorme. Recuperan su energía, su tranquilidad y su confianza”, afirma Joaquín Osca, jefe de la unidad de arritmias de La Fe. “Además, disminuyen las hospitalizaciones y mejora el pronóstico en casos de insuficiencia cardíaca”.
Aunque el procedimiento no está exento de riesgos y puede haber recurrencias, los resultados confirman que la electroporación marca un antes y un después en el tratamiento de las arritmias. Mil ablaciones después, La Fe no solo celebra un logro médico, sino mil historias de esperanza que vuelven a latir con fuerza.















